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martes, 28 de abril de 2009

Ganarse el pan de cada día, en Cuba


Foto que muestra a un anciano vendiendo la Prensa Oficial Cubana, en el Bulevar de San Rafael y Consulado, en el municipio de Centro Habana.

La Habana, 27 de abril. Los factores socio-económicos y políticos, unidos al alto costo de la vida, han sido las causas de que muchos cubanos de intramuros realicen oficios ya conocidos, y otros que por primera vez han surgido. Tanto unos como los otros tienen un solo objetivo: la lucha por la supervivencia.

Leticia Delgado Ramírez, de 54 años, labora como educadora de un Círculo Infantil (guardería), en el municipio de Centro Habana, donde recibe un salario de $486.00 pesos cubanos. Para poder subsistir y cubrir sus necesidades, ha tenido que realizar la venta de jabón, para lo cual emplea su tiempo libre.

“Le compro a vendedores el jabón a 3 pesos, y posteriormente lo comercializo a 5, la venta se ha puesto difícil,” asegura Delgado Ramírez, quien cuenta además que ha tenido que viajar hasta el ultramarino municipio de Regla, a promover su venta. Leticia Delgado Ramírez, es una mujer curtida ante la vida, pero cuando realiza la venta, teme ser sorprendida por la Policía, a la cual ha podido burlar en incontables ocasiones.

Tanto en la barriada de Cayo Hueso, donde reside, así como en el Circulo infantil, conocen de su militancia en el Partido Comunista de Cuba, única fuerza política autorizada en la isla, y que ha llamado a cerrar filas ante lo que han denominado el combate contra las ilegalidades.

Por su parte, la captura de ranas y sapos en las viviendas de las personas que temen a dichos animales, también se ha convertido en un oficio desconocido hasta ahora, Marino Martínez, en el municipio especial cubano Isla de la Juventud (conocida antiguamente por Isla de Pinos), al suroeste de La Habana, por cazar cuatro ranas en dos viviendas cobra 20 pesos.

La venta de la prensa oficialista cubana, por vendedores, ya es tan habitual como la vida misma; “me levanto temprano, hago la cola en el estanquillo, compro según como vengan 20 ejemplares de cada periódico, Granma, Juventud Rebelde, Trabajadores, Orbe, la revista Bohemia. Los periódicos en el estanquillo los compro a 0.40 centavos, y posteriormente los vendo a $1 peso, mientras que la revista Bohemia, la revendo a $5.00 pesos “, aseguró Tony, un septuagenario, quien todas las mañanas vende periódicos en Centro Habana.

Roberto Domínguez Fonseca, con dos hijos de 12 y 14 años, laboraba como albañil en la Empresa de Mantenimiento a Inmuebles en el municipio Arroyo Naranjo, en la Ciudad de La Habana, explica los motivos por los que pidió la baja de su centro laboral para ejercer oficios privados: “Ganaba como albañil 162 pesos mensuales, soy el único que percibe un salario en mi casa, y no me alcanzaba para cubrir los gastos de un mes. Por esa razón me desvinculé laboralmente del estado, y me dedico ahora a realizar los oficios de electricista, albañil, plomero, carpintero y soldador. De esta forma me siento bien y me alcanza lo que gano para sostener a mi familia, que es mi preocupación mayor.”

José Manuel Vigil, canta acompañado de una guitarra a las personas que acuden al malecón habanero: “aquí cantando me gano todas las noches entre 150 y 200 pesos. Los fines de semanas es mayor la recaudación, cada canción cuesta cinco pesos cubanos, fundamentalmente canto bolero”, dice.

En Cuba ganarse el pan de cada día, se torna difícil. No existen perspectivas de mejoras bajo un gobierno antidemocrático. Miles de jubilados y pensionados, salen para las calles a vender lo que esté a su alcance, para poder subsistir, esa es la realidad que muestra la sociedad cubana de estos tiempos.

Esta situación dejará de existir cuando en la isla funcione, un clima de democracia y respeto hacia el pueblo, sustentado en lo sentenciado por el Apóstol José Martí: “Con todos, y para el bien de todos.”

Reportó desde La Habana, el periodista Carlos Serpa Maceira.

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