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sábado, 3 de diciembre de 2011

Vivir como viven los seres humanos



Barcelona/ Mambises en A/ Andrea Vizosa Hernández, vecina de calle 18 # 1800031 entre 7ma y 9na, El Rancho, Santiago de las Vegas, municipio Boyeros, La Habana, Cuba, denuncia:
“Vivo en esta casa, si así se le puede llamar, desde el año 1961, y jamás he podido vivir como viven los seres humanos, sin preocupación de que un día la casa me caiga arriba. El techo es de madera tan vieja como es ella y se moja todo como ven. Tengo unos náilones para las filtraciones y yo he arreglado algo por mis propios medios. El gobierno jamás me ha dado nada (como se sabe en Cuba todo el mundo depende de lo que el gobierno asigne o venda). El piso es de arena y cemento y en muy mal estado, el baño solo tiene la taza y está rota y no hay ni agua, porque las tuberías son tan viejas que están tupidas y cuando entra el agua llega un hilito y con fango y óxido y no tengo dónde acumular ni un poquito. Cuando llueve se me moja todo y me entra el agua por delante de la casa y yo tengo 77 años y tengo que empezar a subir las cosas para que no se me echen a perder porque en el ciclón pasado se me mojó el colchón y nadie me dio nada, y este que tengo está todo roto y lo tengo que cuidar hasta que deje de dormir en él, bueno hasta que me muera. EL CDR (Comité de Defensa de la Revolución), el Partido y el Delegado y otros, sólo están para ellos y no para las ancianas que estamos solas y que no les aportamos nada. Como dicen en cada lugar que ven alguna persona mayor son un estorbo. Yo sé que algún día nuestra situación tiene que mejorar y ojalá yo pueda verlo”.








 

Es una información desde La Habana, Cuba, de Lourdes Esquivel Vieyto, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

“En esta casita”



Barcelona/ Mambises en A/ Yamilé Hernández Pozo, CI 76102703011, vecina de calle 204 # 87015 entre 403 y 405, El Rancho, Santiago de las Vegas, municipio Boyeros, La Habana, Cuba, denuncia:
“En esta casita, para llamarla de alguna forma, vivo con mis dos hijos. Esto se moja todo porque el techo es de madera y cartón y está en mal estado, cuando llueve entra toda el agua y se llena toda la casa. El piso es de arena y cemento en muy mal estado, no tenemos ni cama y estas son inventadas, es lo que tenemos para dormir. Aquí tengo el cuartico, la sala que tengo, la camita, el baño y la cocina, todo es estrecho y a esto se suman las malas condiciones. Mis hijos están flaquitos, hay veces que nos acostamos sin comer. Esta situación la sabe el gobierno, pero nada, por aquí ni vienen, y yo he ido a todos los lados, he pedido aunque sea un rollo de cartón para no mojarnos, pero la respuesta es siempre que no se puede. El agua potable viene cada 2 ó 3 días y yo no tengo nada para almacenar un poco, estamos pasando tremendo trabajo, aquí a nadie le importa. Eso de igualdad, no sé para quién, si todos viviéramos con estas condiciones habría hambre para todos”.


















Es una información desde La Habana, Cuba, de José Díaz Silva, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Tres generaciones y ninguna feliz


Barcelona/ Mambises en A/ Tamara Vega Cardoso, con CI 69121202918, vecina de calle 12 No 40320 entre 7ma y 9na, Santiago de las Vegas, La Habana, Cuba, denuncia:
“Vivo aquí desde que tengo 7 años. Aquí crecí, hoy vivo con mis tres hijos y tres nietos. Mi hijo Manuel Santana Vega de 25 años, hoy está preso y para más desgracia se lo llevaron para una prisión en Matanzas. Imagínense, cuánto paso yo para poder llevarle algo de comer allá tan lejos. Mi hija Damaris Santana Vega de 23 años tiene una niña de 5 años. Mi otra hija Rosalía Sánchez Vega de 21 años, tiene dos niños, uno de 1 año y el otro de 3 años. Los siete vivimos en esta casa si así se le puede llamar. La situación de nosotros aquí es malísima. Esta casa se moja toda, pues el techo es de zinc, de plancha de fibrocemento, madera y cartón. El piso es de arena y cemento y está muy malo. Aquí vivimos apretados y no tenemos otra opción, hemos cogido un pedacito de casa para cada uno. Otra cosa más terrible es el agua potable que viene cada dos días y no tenemos cómo almacenar un poquito, y con 3 niños chiquitos la situación se nos hace más difícil. El baño está roto y nosotros hemos tratado de resolver nuestros problemas, pero para nada, porque aquí no ayudan a nadie. Lo que luchamos es para comer, para que los niños no se acuesten con las barrigas vacías porque ellos no tienen la culpa de haber nacido en Cuba”.


















Es una información desde La Habana, Cuba, de José Díaz Silva, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

Sin posibilidades de futuro


Barcelona/ Mambises en A/ Teresa Díaz Vilas, vecina de calle 12 e/ 7ma y 9na, Santiago de las Vegas, La Habana, Cuba, denuncia:
“La pobreza se ha incrementado, por donde quiera hay una familia pobre y con hambre. Yo misma tengo 5 hijos. Tres están casados y cada uno tiene sus hijos. Vivo aquí con los más chiquitos, una de 8 años y otro de 11 años, y una de las grande Tamara Díaz Díaz, que tiene 3 niños, dos varones de 1 año y 4 respectivamente, y una hembra de 7 años. Aquí la situación es malísima, no solo para nosotros sino para todo el cubano que no tiene como mejorar su vida. Esta casa se me moja toda, el techo es de zinc, madera y cartón, y el piso tiene partes de losa y de cemento. Aquí lo más malo es el techo que cuando llueve se me moja todo. El agua potable viene cada 2 días y si no tienes dónde almacenarla como nosotros, estás “jodía”, y el agua sí hace falta y más cuando hay niños. Hemos dado carreras a los organismos que tienen que ver con esto para resolver aunque sea un tanque de agua, pero para nada. Aquí a nadie le interesa la situación de nadie. Aquí se vive como dice el dicho, sálvate cómo tú puedas, y a esto se suma la comida, que tienes que lucharla todos los días para que nuestros hijos no se acuesten a dormir sin comer, como les pasa a otras familias, y no es que no luchen, es que no hay de donde sacarla”.






Es una información desde La Habana, Cuba, de José Díaz Silva, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

Los chivos como espectadores


Barcelona/ Mambises en A/ En la Calzada San Miguel e/ Los Artistas y Villalobos, municipio San Miguel del Padrón, La Habana, Cuba, se encuentra el estadio de pelota Bobby Salamanca, que está fuera del control de las instituciones municipales y de la dirección del propio centro deportivo.
Está en pésimas condiciones constructivas, no tiene cerca que lo proteja, ni baños. No se respeta el área en ningún sentido y afecta la preparación deportiva de ligas menores de baseball de 7 a 9 años.
Se le comunicó a los padres de los niños peloteros que se suspendían las prácticas, porque los papalotes que allí se empinan tienen hasta cuchillas en las colas y se podía accidentar algún niño pequeño; y que las ligas mayores de balompié, aunque tienen prohibido por la dirección del Municipio jugar allí ese deporte, no respetaban el reglamento del terreno de pelota y los que dirigen dicho centro, no están para buscarse problemas con nadie, es por eso que se les permite utilizar el terreno.
Los chivos no salen de las gradas de los espectadores, y para completar introducen motos en el terreno, violando las normas del Centro y las leyes del tránsito.
¡Qué lástima tanta indolencia! Este es el único terreno de béisbol que tiene San Miguel del Padrón y está dirigido por indisciplinas y animales, junto con excremento.

















Es una información desde La Habana, Cuba, de Alfredo Cruz López, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

La Virgen de todos



Por Aimée Cabrera.

La Virgen María de la Caridad del Cobre no es solo la Patrona de Cuba, sino que esta advocación mariana, desde su aparición hace casi 400 años, ha sido el manto donde se han postrado personas de todas las razas y clases sociales, adorándola por su intersección ante Dios ante los casos más disímiles. Ella ha traído la felicidad y la solución a quienes optaron por la fe y dejaron a un lado el pesimismo y la desesperanza.
Desde su llegada a la capital el 6 de noviembre ha estado su imagen venerada en asilos, casas de misión, conventos, parroquias, hospitales y parques donde su presencia ha desatado el frenesí de un pueblo que ha estado reprimido por los intolerantes, esos que le negaron estudios universitarios o buenos puestos de trabajo a quienes no admitieron negar su amor a Dios y a la Virgen Mambisa en las primeras décadas del impuesto gobierno aún imperante.
El tiempo borra, o al menos aplaca los odios y hostigamientos de muchos oportunistas que en su mayoría, después de cansarse de hacer daño a sus coterráneos, viven en la actualidad en el exilio y han tenido una conversión nada convincente; o permanecen en su país, viviendo de privilegios y asistiendo a los templos cuyos pastores no hincan sus rodillas ante Dios, sino ante el César.
Es el momento de reflexionar sobre qué hemos estado haciendo de nuestras vidas hasta ahora. Es el instante de meditar y reconocer nuestros malos comportamientos, abrazando dependencias que degradan, esos hombres que son capaces de levantarle la mano a una mujer, injuriarla, o abusar de ella en cualquiera de las formas más criticables: deben arrodillarse y pedir perdón de solo pensarlo, cuán hipócrita pudiera ser su presencia en una iglesia o procesión donde esté la Virgen Cubana.
Tienen tiempo de admirarla y de no tener pena en mostrar su respeto por la bella Virgen de cabellos de azabache ensortijados, piel bronceada y cara de rasgos mestizos que la hacen tan bella, todos los que se sientan cubanos y cubanas, todos los que se esfuercen en amar a su prójimo, sin empujarlos, sin asaltarlos, sin gritarles frases bochornosas por no compartir sus ideas.
Ha llegado un momento sin igual que debemos tener en cuenta, para poner en orden lo que vamos a hacer, con temor a Dios, por el bienestar propio y de los demás. Ser tolerables, saber escuchar, respetar como piensan los demás, rescatar las frases que dieron a nuestro pueblo el reconocimiento en el área, por la educación y el buen trato de sus habitantes, hasta de quienes no sabían leer y escribir.
Debemos arribar al Cuarto Centenario con menos odio, menos rencor, menos prepotencia, y más amor, ese amor que nos debe unir de un extremo a otro de la Isla, ese amor que debe emanciparnos aunque estemos lejos, ese amor que nos brinda La Virgen y El Padre, no lo debemos desaprovechar.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Precarias condiciones de vivienda con familiares con retraso mental



Foto: baño de la vivienda.

Barcelona/ Mambises en A/ Damary Borrero Martínez, CI 76031902973, vecina de calle 204 # 79 entre 1ra y Final, Jalisco, Santiago de las Vegas, municipio Boyeros, La Habana, Cuba, denuncia:
“Soy madre de dos niños, Oscar Antonio Blocal Borrero de 13 años, enfermo con retraso mental, y la niña Marlin Lismay Blocal Borrero de seis años. Aquí también vive mi hermano Inocencio Borrero Martínez, que también tiene retraso mental. Tiene 30 años, y también cuido de él. Con todo este problema vivo aquí y a esto se suma estas condiciones de vida, porque esta casa se moja toda la madera, es muy vieja, y a nosotros no nos dan ningún material para arreglar el piso que es de arena y cemento en mal estado. El agua cuando llueve me entra por dentro de la casa hasta el patio, por esto se llenó la fosa y se derrumbó el baño, que en estos momentos no tengo ninguno. Esta casa nos cae arriba y a nadie le importa cómo vivimos miserablemente, esa es la verdad, y sin esperanza de mejorar. Nací aquí, y cada día que pasa esto se pone peor, y a esto se suma que todo está carísimo, y cuando se inunda los niños se ponen nerviosos. Nos han dicho que van a dar casas pero hasta ahora nada, así llevo años esperando que pase un milagro y todo esto cambie. El agua de tomar viene cada tres días, pero cómo almacenarla, no tengo tanque, así que imagínate esto, todo es miseria y pobreza”.








Es una información desde La Habana, Cuba, de José Díaz Silva, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

martes, 15 de noviembre de 2011

Foto-reportaje del Pasillo de Terapia Intensiva del Hospital Nacional de La Habana, Cuba

Barcelona/ Mambí en A/ Foto-reportaje del Pasillo de Terapia Intensiva del Hospital Nacional de La Habana, que fuera remozado recientemente. Esta es una muestra de cómo están los hospitales en Cuba.









Realizado en La Habana, Cuba, por Arnaldo Ramos Lauzurique.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Hablo de mi pueblo Santiago de las Vegas


Barcelona/ Mambises en A/ Yaimara Fonseca Gutiérrez, con CI 82091206837, vecina de calle 15 entre 6 y 8 Santiago de las Vegas, municipio Boyeros, La Habana, Cuba, denuncia:
“Yo sé que la situación de la basura en todos lados de Cuba es un fenómeno, pero yo voy a hablar de mi pueblo Santiago de las Vegas, esto que se ve aquí es un puesto de viandas donde te venden lo poco que el gobierno nos manda, y pasa que el que viene a comprar se encuentra con los animales muertos, como los perros. Hay veces que los animales muertos se descomponen y no hay quien pase por aquí porque la peste te infecta, y esto se mete hasta semanas y no pasa el carro de basura para recogerla, y todo esto trae como consecuencia las enfermedades que después el gobierno no tiene como parar, esto lo ve todo el que pasa por aquí, dirigentes que trabajan en el Municipio de la Vivienda que está en esa misma cuadra, y no hacen nada para que no suceda esto. Qué vamos a hacer para que no suceda esto, qué vamos a hacer si vivimos como salvajes y a nadie le preocupa, ¿para qué están el CDR, el Partido, La Federación de Mujeres Cubanas y otros organismos, sólo para j… al pueblo y no para ayudar?”

Es una información desde La Habana, Cuba, de José Díaz Silva, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

Bebé no deseado


Barcelona/ Mambises en A/ Dairon Tablada Garrido, de 22 años de edad y con CI 89031121143, vecino de calle 361 # 16649 interior, entre 166 y 184, municipio Boyeros, La Habana, Cuba, denuncia:
“Vivo con mi esposa Dianay Ávila Cordero, está embarazada, tiene 5 meses, está ingresada en el Hospital materno de aquí de Mulgoba, porque está baja de peso y tiene infección en los riñones. La situación en la que vivimos es malísima, esto se moja hasta el piso, cuando llueve es mejor no estar aquí, el agua potable entra cuando le da la gana y la corriente igual, en este tiempo de lluvia la humedad se mantiene dentro de la casa, mi esposa está enferma y mi familia tiene la misma situación. Somos cubanos pobres que tenemos que batirnos como podamos, el gobierno nunca se ha ocupado de nuestra situación, esto a ellos no les importa, y hablar con ellos es por gusto porque resolver no nos van a resolver nada, la vida de nosotros los cubanos es de perros, o cosas del destino, vamos a decir así”.







Una información desde La Habana, Cuba, de Lourdes Esquivel Vieyto, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.