sábado, 24 de abril de 2010
El agua un desafío para la humanidad
¿Es cierto que la humanidad morirá un día de sed? Desde hace más de una década criterios alarmistas departe de “algunos entendidos en la materia” e investigaciones científicas han causado la preocupación y angustia ante tal posibilidad.
Cálculos matemáticos estiman que en el año 2050 habitarán nuestro planeta azul más de 9 mil millones de personas, por lo que temen por el agotamiento del agua existente. Un viejo refrán uzbeco señala: “si te quedas sin agua, te quedas sin vida”. Fácil, más claro ni el agua.
Lo cierto es que anualmente mueren dos millones de personas por falta de agua potable – higiene y saneamiento asociado, de las cuales cerca del 90 % son niños. En la actualidad la tercera parte de la humanidad sufre los efectos de la escasez de agua, lo que provoca condiciones higiénicas sanitarias más que deficientes, principalmente en países pobres y subdesarrollados.
Algunos vaticinan que el agua potable será causa de guerras y enfrentamientos fraticidas, mientras otros aseguran que es el petróleo de la existencia humana en el Siglo XXI. El tema se complica con las sequías existentes en algunas zonas del orbe, mientras que los sistemas de riego se beben cuantiosos volúmenes del preciado líquido, lo que deprecia el caudal de los ríos.
Baste señalar que para producir una tonelada de cereales hacen falta 1000 toneladas de agua, que cerca del 70 % del agua que se utiliza en el mundo se destina a la agricultura, y solo contamos con 2,5 % de agua dulce en el planeta para más de 6 500 millones de habitantes.
Más, no es esta la forma en que se debe enfocar el problema. Al contrario que los otros recursos naturales, con los que se le compara erróneamente, el agua dulce es un recurso renovable, potencialmente inagotable.
Al ser utilizada, siempre regresa al medio natural, bien en su forma líquida o evaporada, lo que hará que caiga como lluvia o nieve, lo que constituye el llamado ciclo hidrológico. Cierto que las precipitaciones en muchas partes son escasas, y hasta nulas, como en el Desierto de Atacama, en Chile, uno de los lugares más secos del planeta.
Mientras que en otras zonas es a la inversa, llueve en exceso, como ocurren en Micronesia, con una media anual de precipitaciones de 4 856 milímetros, así como en toda la Amazonia. Cuba no escapa a estos problemas, Guantánamo, la más oriental de las provincias tiene zonas muy secas producto de la deforestación y otras con alta salinización de sus suelos.
Hay que señalar que el manejo inadecuado de las actividades agrícolas e industriales han acelerado la contaminación de las capas subterráneas y los cursos de agua, a lo que se une la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera, lo que trastorna el clima y con ello el ciclo de lluvias.
¿Soluciones? Varias, y todas las tiene el ser humano a su alcance. La principal, la utilización racional del agua, mejorar el desempeño de los sistemas de irrigación en la agricultura, aumentar el uso de aguas recicladas, emplear plantas potabilizadoras de agua de mar, la construcción de grandes acueductos y trasvases que permitan llevar el agua a través de miles de kilómetros y, fundamentalmente, la despoblación de extensas áreas boscosas deforestadas por la tala indiscriminada.
El problema del agua es un desafío mundial que implica una amplia inversión monetaria, tanto para gobiernos como para organismos internacionales. Un desafío como la lucha contra las plagas, el hambre, y los desastres naturales al que nadie escapa, pero enfrentado con una voluntad común es posible vencer.
martes, 21 de julio de 2009
Sucesos narrados por la comunicadora comunitaria Lourdes Esquivel Vieyto
En la Avenida 184 entre 136 y Varona, frente al Reparto Fontanar, el chapeado que se hacía en la Ave de Boyeros en los años 80, con equipo de chapear y tractor, deterioró tanto la instalación de agua que venía desde el acueducto hasta las viviendas ubicadas en esta dirección, que desde esa década hasta el momento no reciben agua potable por tuberías.
En esa comunidad hay 8 viviendas habitadas por niños, adultos y ancianos, que carecen del preciado y necesario líquido. En ocasiones les suministran el servicio con pipas, cada 10 ó 15 días. La argumentación que les dan, para mantener esta situación, es que no existen recursos disponibles para cubrir un espacio de 600 ms.
Según plantean los vecinos, le escribieron a Carlos Lage (cuando formaba parte del Gobierno) y la respuesta la dio la Secretaria del mismo, se comunicaron también con el Poder Popular de Boyeros y el Acueducto Sur. Plantean que la explicación que les dieron estos funcionarios es que son muy pocas casas para tantos metros de tuberías y que carecen de los recursos.
Los vecinos que dieron su testimonio son: Juan Guillermo Rosales Sánchez (residente de la casa No.24515); Dagoberto Vergel Souto (residente de la casa No.24507) y Alejandro Figueroa Río (residente de la casa No.24511).
Los tanques hay que cambiarlos a cada rato porque se echan a perder. En la foto de abajo la pipa abastecedora de agua.
martes, 2 de junio de 2009
Sucesos narrados por la comunicadora comunitaria Lourdes Esquivel Vieyto
En el Reparto Porvenir, municipio de Boyeros, Ciudad Habana, en la calle Santa Rosalía, se encuentran 4 viviendas con los número 18406, 18406ª, 18406B y 18410, en ellas viven 16 personas, entre los que se encuentran 4 niños, un impedido mental y físico, 2 ancianas y 9 adultos.
Todas estas personas se abastecen de agua potable por una tubería que está debajo de una alcantarilla, y dentro de una zanja. Cuando llueve la zanja en cuestión se llena de agua y las mangueras que salen de la maestra se parten y entra agua contaminada en las mismas.
En esas circunstancias, no se puede coger agua por unos días, ya que sale sucia, teniendo que acudir a otras cuadras.
Esta situación lleva más de 20 años, jamás el Poder Popular la ha resuelto, tampoco el acueducto, ni siquiera le dan una respuesta a los vecinos de la comunidad.
Como solución transitoria, los residentes arreglan una y otra vez las mangueras.
En la primera foto (arriba) se puede apreciar como la zanja se llena de agua. La parte de atrás de las casas (2da. Foto) por donde pasan las mangueras hacia las viviendas. En la tercera foto (abajo, izquierda) se puede apreciar el puente en la Avenida 184, por donde pasan las mangueras. La misma foto tomada del otro lado de la calle (abajo, derecha).
Ciudad Habana, 29 de mayo de 2009.