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sábado, 30 de octubre de 2010

Más de 1000 tiendas para la agricultura


Barcelona/ Mambí en A/ Como parte del nuevo sistema cuentapropista que se traza el gobierno cubano, se abrieron 1200 tiendas en toda la isla donde ofrecen para su venta instrumentos de trabajo para la agricultura. Informa el Noticiero Nacional de Televisión (NTV), medio informativo oficialista.

En el segmento noticioso de la misión estelar en su horario de las 8.00pm del pasado 18 de Octubre del presente año, fue televisada una de estas tiendas y sus referidos artículos a utilizar en las distintas labores de la agricultura, cuyos costos son tachados de excesivos, considerando los gastos que se verán obligados a hacer los interesados en cuanto a otras obligaciones que acarrearan estas actividades, como son el importe de la Licencia mensual, luego el pago de los impuestos anuales, etc., etc., etc.

El día 19, mientras me encontraba haciendo la cola en un agro-mercado para comprar algunos productos, se suscitaron diversos comentarios al respecto, una señora de unos 70 y tantos años comentó: “hija, sabes lo que hace falta, que el estado sea capaz de mantener la oferta y no comiencen a escasear o perderse las herramientas, porque si no pasa lo que con todo, que después cuando vuelven a salir a la venta vienen con los costos aumentados que de por sí ya están bastante caros. Que no vayan a seguir subiendo el precio a los famosos artículos para trabajar el campo que está vendiendo el estado en sus tiendas, como hacen con todo y que ya son bastante caros, para ver si los campesinos pueden sembrar más, cosechar más para que salgan más a la venta, y así el costo de los frijoles, el arroz y otros productos no sean tan elevados, porque ahorita lo que vamos es a morirnos de hambre.”

Es un reporte desde La Habana, Cuba, de Georgina Noa Montes, periodista independiente.

sábado, 12 de junio de 2010

La Burocracia Agrícola

Por Aimée Cabrera.

Es alarmante cómo a pesar de estudios, análisis e investigaciones de los especialistas, la cuestión de los alimentos que provienen del campo se dificulta cada vez más. En los agros donde se ha vendido arroz de forma liberada se ven tumultos de personas, aún cuando se raciona la venta y ésta ha aumentado de precio de manera considerable.

Otro tanto sucede con otros vegetales y viandas que se vendieron siempre a precios módicos, hasta en los años 90, y sus precios han sido duplicados o triplicados. La calabaza es uno de ellos. Hace décadas las personas que tenían un tramo de tierra o un patio pequeño echaban las semillas de calabaza, y “se daba enseguida”, como recuerda Marjorie, quien vivió en Lawton, y ahora reside en un edificio de microbrigrada con su hija y familiares.

En estos momentos todos los agromercados están caros. Los estatales tienen pocas ofertas y el pesaje es fraudulento, sin contar con que la calidad de los surtidos no es buena. Un reportaje reciente del Noticiero de la televisión mostró opiniones de vendedores y clientes, pero no aportó soluciones al respecto.

Se nota que la burocracia ha hecho de las suyas, como refirió en una amplia e interesante entrevista Humberto Ríos Labrada, quien obtuviera el Premio Medioambiental Goldman 2010, considerado como “el Nóbel Verde, el cual le fuera otorgado por un comité internacional en Estados Unidos, junto a otras cinco personalidades.

Este reconocimiento fue creado en 1989 por los esposos Richard y Rhoda Goldman. Se premia a seis personas; una por cada área geográfica, por ejemplo, el cubano Ríos Labrada fue contemplado en la categoría de “islas e isla-nación” en la que compiten naciones como Japón y Australia, y se seleccionan nominaciones remitidas en secreto, por una red mundial de organizaciones e individuos ecologistas, premiados en ediciones anteriores.

Humberto, como le dicen muchos, es creador del Programa de Innovación Agropecuaria Local del Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas (INCA) en La Habana, y con él suman 139 las personas de 79 países seleccionadas para optar por este premio. Estuvo en San Francisco y en Washington DC. Allí se reunió con la familia Goldman y conversó con el presidente Barack Obama, así como con representantes del Congreso.

Este Doctor en Ciencias Agrícolas explica que los proyectos del INCA integran entre otros, “aglutinar personas en aras de resolver el problema de la soberanía alimentaria, independientemente de que los productores sean de una CPA; CCS o una UBPC (por sus siglas, distintas formas de nombrar a las cooperativas)… con mi experiencia en el surco, sudando con los productores, pienso que quienes tienen que protagonizar la ciencia agropecuaria no son los científicos, sino los campesinos”.

Y agregó sobre los productos transgénicos que “Estoy en contra de los monopolios de la semilla… En Cuba podemos buscar alternativas que incrementen la diversidad de los cultivos y aumenten los rendimientos, a la vez que consoliden la soberanía agropecuaria, sin ataduras a un sistema monopólico de semillas”.

Para este científico que reside en las afueras de la capital y trabaja de sol a sol junto a otros campesinos, la agroecología es tarea de orden si con ella se produce más con menos, y es de hecho más saludable, pero especifica que hay que invertir mucho más en el sector rural y acota “Es un camino largo, pero hay que iniciarlo”.

Para la comercialización plantea Humberto Ríos Labrada que “Hay que repensar en un modelo y sobre los incentivos a productores y consumidores. Tenemos que quitarnos una serie de tabúes de arriba. No hay que esperar a que la crisis se agudice para tomar medidas. Si no somos soberanos desde el punto de vista alimentario, no seremos jamás todo lo políticamente soberanos “.

Las palabras usadas por este joven investigador están llenas de bríos y de ganas de dar soluciones a los principales problemas que golpean a la agricultura en todo el país. La capital se resiente con tantos funcionarios burocráticos que prefieren que se tengan que botar toneladas de frutas, vegetales y viandas o que en la actualidad no haya papa ni malanga ni calabaza en los agromercados estatales, mucho menos guayaba, plátanos de fruta o mangos, que cuando aparecen, están medios podridos o muy verdes, recogidos antes de tiempo.

Personas como Labrada debieran ocupar puestos claves en el Ministerio de la Agricultura, o por lo menos, ayudar a otros a formar grupos de trabajo donde la agroecología se haga sentir con fuerza y destierre para siempre las ideas basadas en el modelo de agricultura industrial que no ha cumplido con nuestras expectativas, ni se adapta a las condiciones actuales de deterioro agrícola que vive el país.


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miércoles, 3 de junio de 2009

Cuba y su gobierno debe mirar con urgencia hacia el campo

Por: Roberto de Jesús Guerra Pérez, Periodista Independiente, Director del Centro de Información Hablemos Press (CIHPRESS) y Vice-presidente primero del Consejo de Relatores de D.H en Cuba.

Advierto que Cuba y su gobierno deben mirar con urgencia hacia el campo. Tienen que hacer más productiva y eficiente su agricultura para poder disminuir toda ésta situación económica que mantiene sumida en la extrema pobreza a la población en general.

El grupo del poder cubano deberá entregar de una vez las tierras a quienes verdaderamente la producen, y eso debemos de exigirlo urgente, aunque creo a ellos no les interesa realmente, pues se han lavado las manos como Poncio Pilatos ante el mundo y la opinión pública, haciendo creer que toda la culpa es del vecino del norte.

La población se debilita ante la falta de productos del agro, mientras que las Tiendas Recaudadoras de Divisa (TRD), un negocio de los mandatarios, permanecen abarrotadas de artículos de primera necesidad comprado a firmas norteamericanas, a los que el ciudadano promedio no puede acceder por los bajos ingresos y los altos precios. Sus etiquetas de fabricación lo demuestran, e investigaciones en internet anuncian que en el año 2008 fueron gastados 580 millones de dólares en alimentos a firmas comerciales en Estados Unidos.

Señores, no nos engañemos más ni queramos engañar a los ciudadanos que ya están convencidos de que quien inventó el juego está llegando a su fin por el desgobierno. Es visible que la administración de La Habana desde los años 90 se sumió en una crisis económica algo grave. Sólo que han corrido con suerte, pues han sido apuntalada por gobiernos de Latinoamérica que ya se encuentran casi en la misma situación.

Un artículo de la revista Bohemia refleja que en éste año se incurrirá en un gasto cercano a los 2 mil millones de dólares en compra de alimentos en el extranjero. Este dinero puede ser utilizado para desinfectar aquellas tierras que las autoridades quitaron a los campesinos, productivas por cierto, donde reverdece el marabú en vez de hortalizas, viandas y granos.

Es que acaso esos ancianos que se encuentran en el poder, que la mayoría eran hijos de terratenientes, no recuerdan que Cuba era una tasa de oro que producía en sus tierras lo que se cultiva y se cosecha con destino a la mesa proveniente del sector campesino. La ceguera es tanta que las reflexiones de la abuela no les permiten ver el pasado con mira al futuro.

Es cierto que la crisis económica internacional ha aumentado, los precios en el mercado internacional también, pero por qué no podemos abaratar y mejorar la situación por la que pasamos desde hace 50 años, en la que han quedado proyectos obsoletos donde se han hecho inversiones millonarias sin resultados aún, por qué no darle la tierra a quien verdaderamente las produce para mejorar la condiciones del país.

Se ha culpado al gobierno americano por mantener un bloqueo que si alguien un remoto día le diera por rebuscar se daría cuenta de que todo ha sido un juego preparado para bloquear internamente al ciudadano.

Lo que sucede en Cuba, no es que haya perdido de pronto su capacidad de producir alimentos, es que los gobernantes han quitado la tierra a quienes la producen, para cooperar con el medio ambiente diseminando por toda la isla la mala hierba, el marabú, así como, militarizándolo todo, esa es la verdadera razón.

Cuba ocupaba en 1959 uno de los primeros lugares en el mundo en la producción de carne avícola, ganadera y caballar, y a la vez producía el 87 por ciento de su arroz. La industria azucarera y cafetalera que hoy está completamente arruinada por la mala administración gubernamental, llegó en los años 44 al 48 a producir 8 millones de toneladas de azúcar neta, y cerca de 750 000 quintales de café crudo, según un dato sacado del censo agrícola nacional que cuenta en el poder de la Biblioteca Independiente Henry Reeves.

La tecnología ha avanzado en el mundo, donde único no se echa a ver es en la isla después de 5 décadas de “revolución”, donde un ciudadano no puede comer carne roja por sus altos precios en las TRD. Los mercados agrícolas ofrecen un plátano a 6 pesos cubanos, un aguacate a 15 y un mango a 10 por poner ejemplos, cuando estos productos valían a kilo por la cantidad en los puestos.

La agricultura cubana está obligada a alcanzar soluciones de valor importante para el bien de la nación. La solución está en nuestras manos.

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