Mostrando entradas con la etiqueta apagones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta apagones. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de octubre de 2011

Explosión en Talla Piedra


Barcelona/ Mambises en A/ La Termoeléctrica de Talla Piedra, el pasado 7 de octubre en la madrugada, sufrió una explosión por causas desconocidas para la población.
La misma provocó apagones de varias horas en las barriadas de Los Sitios, Luyanó y Cerro. Dicha planta está situada en los predios de la avenida del Puerto de La Habana.
La Unión Nacional Eléctrica (UNE) no ha informado de los pormenores del estallido, aunque se rumora que se inició por un escape de aceite que llegó a las calderas, desatando un fuego que devino en una explosión.
Los bomberos actuaron rápido y sofocaron el siniestro. Se desconoce la cuantía de los daños y las causas. La prensa oficial no informa sobre estos hechos.
Reportó desde La Habana, Cuba, Carlos Ríos Otero, Hablemos Press.

viernes, 13 de agosto de 2010

Poste eléctrico a punto de caerse en plena vía


Por la comunicadora comunitaria Yadira Rodríguez Bombino.

El ciudadano Jesús Navarro, vecino de la calle Velazquez entre Pasaje Rico y Actola, me comunica la siguiente queja:
“Ubicado en la Calzada de Güines, entre Beltrán y Otuna, se encuentra en malas condiciones un poste de la luz eléctrica, el que amenaza constantemente al transporte público con caerse. Dicho poste está totalmente quebrado por la parte inferior y se balancea hacia todos los lados, si se cae, traería como consecuencias un fuerte apagón y un accidente innecesario. Los vecinos se han quejado innumerables veces y el problema persiste.”

viernes, 2 de julio de 2010

Apagones sin cesar

Por Aimée Cabrera.

Ningún municipio capitalino se ha salvado de los apagones, a no ser las escasas zonas con sistema soterrado, o las especiales, por lo que la población teme las roturas de sus equipos electrodomésticos.

En muchos barrios se mantiene bajo el voltaje durante un período de tiempo bastante largo, mientras que en otros se quita y pone la electricidad muy seguido, y en los alejados de la ciudad, ocurren apagones de varias horas sucediendo en horarios como los nocturnos, incluso los fines de semana.
Comentarios y opiniones resultan críticas abiertas a este control del ahorro de energía, el cual lejos de mejorar la situación, la empeora. Adela es una anciana residente en Centro Habana, ella comenta que “el otro día quitaron y pusieron “la luz” más de cuatro veces, y seguido, yo desconecté todo, ¡imagínate si se me rompe el refrigerador, que todavía no he terminado de pagarlo!”.

Otros como Carlos argumentan que “la cuenta de la luz viene siempre alta (tarifa eléctrica) no importa si te la quitan varias veces”, y las quejas van desde el pago mensual por dicho servicio, que no incluye las horas en que no se brinda, hasta los inconvenientes que trae la falta del fluido en el hogar.


Bookmark and Share

miércoles, 3 de junio de 2009

La guerra mediática del gobierno cubano

Por: Roberto de Jesús Guerra Pérez, Periodista Independiente, Director del Centro de Información Hablemos Press (CIHPRESS) y Vice-presidente primero del Consejo de Relatores de D.H en Cuba.

En semanas atrás comentaba en una de mis notas “Comienza a hacer estragos en la población los cortes de fluido eléctrico”, sobre la crisis que se avecinaba al pueblo cubano con respecto a la electricidad y ponía ejemplos de los municipios San José de las Lajas, Güines y Melena del Sur, ubicados en provincia La Habana, por tan solo poner ejemplos. Donde la corriente es cortada martes y jueves desde las primeras horas de la mañana, hasta caer la noche.

Todo esto, según alegan las autoridades como parte del ahorro de energía de la mal llamada Batalla de Ideas o Revolución Energética, iniciativas lanzadas por el convaleciente Fidel Castro Ruz, en el año 2004, que tenía como principio construir en cada municipalidad una base de grupos electrógenos que suministrarían electricidad a la población y eliminarían los apagones, un proyecto más como todos los que han quedado inconclusos.

En mi artículo advertía sobre un posible retorno a los “alumbrones” del nombrado periodo especial en los años 90, éste ya ha retornado. Los periódicos oficiales Granma y Juventud Rebelde lo reafirman, y han comenzado a despotricarse contra los despilfarradores, los culpan de ser ellos los causantes de que hoy estemos así. A la vez anuncian, que en los días venideros el pueblo tiene que estar preparado para los cortes que se comenzarán a realizar como un programa de ahorro de energía, y hace un llamado a la población a cooperar con la “Revolución”.

La situación se agrava, "la batalla contra los apagones” comienza nuevamente, al rey que le tocó mover los peones esta vez tendrá que jugar fino, creo no está preparado ni es un líder que represente a sus peones.


Ya se pronostica en comentarios callejeros por muchas personas y ha llegado a mi oído: “bueno, volarán los cristales de centros comerciales si cortan la electricidad en la capital y los carteles antigubernamentales no dejarán de aparecer.”

Lo que no saben, ni se imaginan los gobernantes es que estos tiempos son otros, el cubano ya despertó de su pesadilla. Se cansaron y no se ocultan para hablar en público. Esta vez serán más los sumados a la lista de los disidentes. La economía que está en el piso hace años, caerá por completo y ya nadie aguanta tanta tortura psicológica.

Sobre los apagones un maestro emergente exiliado en Suecia, me hace recordar a través de un sms aquel histórico pasado. La época de los apagones. Periodo en que muchos niños no asistían a la escuela, sus padres no lo mandaban pues pasaban noches sin dormir, el agobiante calor, la merienda se les echaba a perder por la falta de energía en sus viviendas.

José Avalo, de 70 años de edad, historiador de nuestro centro hace un llamado a que: “Recordemos que en el 1902 al 1912, se fundó en La Habana la Empresa Eléctrica, sito en Talla Piedra, a las vez en el 1942 al 48 la del municipio Regla y en Pinar del Rio, La Empresa Eléctrica de Factoría Los Hermanos Blanco, que abastecían a la ciudad y todos sus municipios, y cada provincia tenía su empresa eléctrica que abastecían a la población. En todo el territorio nacional habían, 147 centrales azucareros, y cada central suministraba a su municipio de electricidad completamente gratuita”.

“Cerca de 15 mil molinos de vientos con dinamos garantizaban electricidad a los campesinos. Es conocido que muchas personas que vivían en lugares intrincados no tenían electricidad, pero eran excepciones”.

“Las Compañías de Electricidad Nacional anunciaban el famoso lema “Kalixto Kilowatt”, que era un kilo por cada Watt consumido (un Centavo), y hoy el régimen cobra entre 9 y 18 centavos, y aún así, hay apagones. Hay que aclarar que en la isla habían varias refinerías, como la Esso Veloz de Regla, La Texaco y la SHELL inglesa, y algunas pequeñas en las provincias de Cienfuegos y Santiago de Cuba. De las 27 torres que con sus llamas iluminaban la capital cubana, solo queda una, y muchas veces la llama no aparece. El petróleo venía de México y Venezuela, cuyo convenio era cuando se refinaba, era a precio de costo a la población. El galón de petróleo refinado a 12 centavos, el litro a 3 centavos, y la gasolina refinada a 38 centavos el galón, 6,2 centavos el litro”.

“Desde 1912 hasta el ´59, solo hubo apagones esporádicos por actos de sabotaje contra los gobiernos de Machado y Batista. Ejemplo, La Habana se quedó sin luz en el ´58, cuando un grupo del Movimiento 26 de julio, pusieron en la capital en una noche 104 bombas, la cual fue restablecida en menos de 48 horas”. Manifiesta también José Avalo: “nunca se había visto un gobierno como éste, que sabotea al pueblo cortándole la luz, no comprendo como todas estas cosas fueron desapareciendo, cuando en el mundo hay un desarrollo inmenso”, concluye.

Saque usted sus propias conclusiones de la Batalla que se avecina, que será una verdadera Revolución Energética.

jueves, 21 de mayo de 2009

LA HABANA SE ANGUSTIA MIENTRAS SE INCUBA ESCENARIO POTENCIALMENTE CRÍTICO DE UNA "TORMENTA PERFECTA": SOCIAL, ECONÓMICA Y POLÍTICA

La Nueva Cuba, Mayo 18, 2009

Un artículo del Director del Diario oficialista cubano Granma, Lázaro Barredo Medina, bajo el sugestivo título de "Necesitamos “aterrizar” ante la crisis", activa las alarmas de la nomenklatura cubana, al tiempo que trata de atajar el galopante descreimiento de la ciudadanía ante los fatigosos y gastados "mantras" justificativos de medio siglo de irresponsabilidad fiscal, desgobierno y dependencia en subsidios de distantes ex patrones o cercanas neo-colonias.

El régimen se aprieta los cinturones mientras se prepara para lo peor. El escenario potencial del impacto de una "tormenta perfecta" económica, social y política, se cierne sobre el horizonte de la anquilosada tiranía y cada día son más angustiosas y precisas las lecturas de los barómetros de Cuba...

El Sr. Barredo apunta en su artículo:

"El sobreconsumo de 40 000 toneladas de combustible en el gasto eléctrico —durante los primeros cuatro meses de este año— es una expresión de que muchos compatriotas no están viviendo en este planeta, no tienen suficiente comprensión de lo que está ocurriendo en la mayoría de los países, donde el desempleo por el cierre de centros de trabajo, la pérdida de las viviendas, la suspensión del acceso a las necesidades básicas, la quiebra de bancos y otros muchos fenómenos, se han convertido en algo habitual.

La solución más fácil para enfrentar este disparatado derroche sería acudir de nuevo a las drásticas medidas de los apagones, de la parálisis de instituciones administrativas; pero el asunto es mucho más complejo, porque la demanda esencial de este instante es asimilar con plena conciencia en cada centro de trabajo, en cada vivienda, lo perentorio que resulta aplicar una férrea política de ahorro que no solamente atañe a la electricidad, sino que ha de extenderse a todo cuanto nos rodea en la vida cotidiana."


Barredo, un antiguo oficial de los servicios de la Inteligencia cubana tiene acceso a información sensitiva interna y a los "Estados de Opinión" que miden la temperatura interna de los niveles de frustración, ira y desesperación del cubano de a pie e incluso de los propios miembros de la nomenklatura, profundamente dividida como nunca antes frente al proceso de consolidación del poder por parte de los raulistas generales-empresarios y sus asociados civiles. Quizás es por ello que Barredo señala:

"Asombra que a estas alturas muchos compañeros no aprecien la gravedad de lo que está sucediendo en el mundo, lo vean como algo ajeno y lejano y por eso no "aterrizan", no comprenden que nuestras posibilidades importadoras en las relaciones económicas están perjudicadas por las caídas de los precios de casi todos nuestros principales productos exportadores, los problemas originados en la balanza de pagos de la nación con el mundo exterior, los graves daños de los huracanes y el criminal bloqueo yanqui, sino también porque la insoportable carga de la crisis económica y financiera global afecta a todo el mundo, incluidos nuestros principales socios económicos y comerciales como Venezuela, China, Rusia, etc., y a no pocas entidades privadas empresariales y bancarias con las cuales tenemos fluidas relaciones.

La mentalidad gastadora que persiste en muchos de nosotros, como si nada estuviese ocurriendo a nuestro alrededor, se torna más intolerable en estos momentos."


El veterano aparatchik del régimen confirma que se agotan las escazas reservas del régimen, califica de "quimera" lo que afirma muchos cubanos piensan de que el simple ahorro de electricidad resuelve "el asunto". Barredo pasa a admitir que "no hay más dinero". Por supuesto que los antiguos, actuales y potenciales "aliados, amigos" del régimen Rusia, Venezuela y China, amén de los empresarios extranjeros que roen de los despojos de la economía cubana, se encuentran imposibilitados de proporcionarles créditos sustanciosos -que La Habana termina indefectiblemente por dejar de pagar- o subsidiar la siempre infinita sed de moneda convertible de la fosilizada nomenklatura cubana en el poder.

Con un tono saturado de amargura, impotencia y angustioso el Torquemada del castrismo sentencia:

"Para amortiguar los efectos de la crisis, contamos con algunas reservas que están a nuestra mano, como ofrecer respuestas verdaderas al justo reclamo que reiteradamente nos ha hecho Fidel de cuánto podemos lograr con el ahorro de combustible —incluida la evitación del robo—, y de energía si hay comprensión y disposición de los trabajadores y los dirigentes, de la sociedad en su conjunto, para hacerlo con plena conciencia de la responsabilidad que nos atañe a todos por igual en esta tarea, porque nos va a reportar un beneficio por igual a todos.

Es imprescindible cortar esa falsa y egoísta mentalidad que tiene mucha gente al pensar que cuando paga el derroche con su cuenta eléctrica del centro de trabajo o de la vivienda ya resolvió el asunto. Esa quimera nos conducirá a los apagones, porque no hay más dinero y solo el sobreconsumo de estos cuatro meses le costó a la nación entre 12 y 15 millones de dólares por encima de lo previsto."


Las advertencias y alarmas sobre la gravedad de la situación interna y de la posibilidad de estallidos sociales violentos llegan de todo el espectro de esa amalgama de amantes de la hace décadas inexistente "Revolución Cubana"; espectro integrado en la Isla por socialistas, troskistas, marxistas teóricos y "prácticos", miembros del PCC, académicos e incluso de intelectuales y canta-autores agazapados en sus todavía confortables paraísos artificiales fuera de Cuba y de aquellos turistas-políticos, compañeros de viaje de origen extranjero que aún sufren de los efectos colaterales de una aguda y al parecer incurable castro-adicción.

Buscar en archivos de Mambí en Acción