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sábado, 2 de abril de 2011

Sin lluvias y sin nada

Por Aimée Cabrera.
La Habana presenta un panorama inquietante debido a la gran sequía que la afecta hace unos tres años, desde aquellos 3 huracanes de gran intensidad que pasaron por la capital y que trajeron fuertes precipitaciones.
Ahora que ocurren los fuertes vientos del sur, propios de esta época del año, el aire golpea en el rostro y el cuerpo lleno de basuras y polvo. Las personas de todas las edades sufren estados gripales que parecen no terminar. De forma irónica se les llaman “las temporadas”, como si fueran series televisivas, porque hay quienes ya están en la segunda o tercera temporada.
Ninguna medida profiláctica masiva se ha tomado por parte del gobierno capitalino y de las instituciones a cargo de la higiene y la salud de los ciudadanos. Las recogidas de basura demoran, los desechos aparecen tirados alrededor de los depósitos, y en las noches estas áreas son focos de insectos y roedores.
Los programas de la televisión que brindan información para la salud se hacen eco de alertar a la población contra la tuberculosis o la leptospirosis. Enfermedades muy controladas como éstas y otras, hasta hace unos años, se convierten de nuevo en peligro mortal.
No hay agua suficiente en la ciudad, ni abastecimientos agrícolas variados, propios de la época, tampoco hay medicamentos. Se dificulta la adquisición de analgésicos y otras medicinas demandadas. Pronósticos meteorológicos predicen una temporada ciclónica activa, con varios huracanes intensos.
Solo queda imaginarse que de pronto ocurra un fenómeno atmosférico que devaste en un santiamén a este pequeño país en aparente calma. Habría muy poco, para garantizar lo más mínimo.

lunes, 17 de enero de 2011

Adversidades del cuentapropismo

Por Aimée Cabrera.
Mientras el pueblo se debate en qué parará la actual situación que nada bueno augura, los funcionarios del Estado continúan poniendo en práctica los más absurdos métodos con vistas a perjudicar a los trabajadores por cuenta propia.
Si bien muchos de estos trabajadores alaban la prontitud con que realizaron todas sus gestiones para comenzar su labor privada, de manera legal, ahora son muchos los que se quejan de la falta de materiales para poder hacer su trabajo, pagar impuestos y tributos, y quedarse con una ganancia.
Los que más hablan en estos días son los vendedores de pizzas y los reposteros que venden variados dulces confeccionados con harina de trigo. “No hay un lugar donde se pueda ir a comprar harina (de trigo) en peso(s), ahora no la hay ni en la shopping, no me puedo parar porque si no como pago y ¿con qué me quedo?”-sentencia un dulcero que apenas le queda con qué trabajar.
Lo inexplicable es que los cuentapropistas no tienen almacenes donde puedan mostrar su identificación y adquirir la materia prima para elaborar lo que venden, o las piezas y otros enseres para hacer distintos arreglos y desarrollar sus oficios.
“Si lo compro por la izquierda me ponen una multa o me suspenden de la actividad”-argumenta una manicura cansada de ir hasta las tiendas de otros municipios distantes a su vivienda para no encontrar los principales productos necesarios para su actividad, de gran demanda en el barrio donde reside.
Ella se refiere entre otros al removedor de esmaltes que llama “Acetona”, el cual se vende en los mercados minoristas en pesos cubanos, pero allí no le dan vale de compra, entonces no es legal para el inspector que exige la constancia que sí se entrega en la tienda recaudadora de divisas, pero esta variante es más cara.
Michel es chofer de un viejo carro americano, heredado de su padre. El quiso ponerse “a botear” que es como se le dice en Cuba a alquilar los autos particulares, en carreras en las que participan varios pasajeros con diferentes destinos.
“La cuenta no me da. La gasolina está carísima, cada vez que tengo que hacerle un arreglo al carro se me va lo que gané. Eso lo pueden hacer los que tienen una buena suma para empezar, qué va, no me da la cuenta”-exclama el joven frustrado.
“Esto siempre es lo mismo, mucha exigencia sin dar nada”- expresa con visible descontento otro hombre, sentado cerca del banco del parque donde Michel trata de conseguir clientes para hacer su viaje desde la Habana Vieja hasta el municipio Playa.
Este anciano dice ser maestro de cocina. Trabajó como jefe en distintos comedores obreros y restaurantes de distintas categorías, antes y después del 1959. Cuando el Período Especial se embulló con otros familiares para abrir un restaurante en su domicilio y “todo comenzó muy bien pero tuvimos que cerrar, eran muchas exigencias para acá, para allá, nada”.
El Estado cubano enfrenta una de sus peores crisis, de las que parece no podrá recuperarse para lograr los cambios y la prosperidad deseadas. Sus esfuerzos solo van encaminados a sus campañas políticas que ni visten ni alimentan al pueblo, que no tiene vías que aseguren su futuro.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Decadencia de un sector emblemático

Por Aimée Cabrera.

Ahora que toma fuerza el proceso de idoneidad demostrada, el sector de la salud parece estar en uno de sus peores momentos, pues muchos de los trabajadores de las entidades pertenecientes al Ministerio de Salud Pública (MINSAP) han perdido sus plazas.

Un trabajador miembro de las comisiones creadas para el efecto, además de no querer identificarse se lamenta de tener que hacer una labor “que ha traído la inestabilidad a sus compañeros”.

Este cubano se cuestiona cómo es posible que el gobierno manipule al pueblo a su conveniencia, y estima que “La Salud” es un sector muy atípico, cuyos trabajadores se especializan en tareas que nada tienen que ver con la agricultura u otras labores que tendrían que realizar de manera impositiva.

Muchos añoran irse de misión al exterior para ganar una suma de dinero en moneda convertible, como única posibilidad para llevar un mínimo de prosperidad a sus hogares, pero los mecanismos burocráticos existentes demoran en ocasiones estas salidas.

Otra apreciación de los cubanos se refiere a que si sobran tantos en este sector, cómo es posible que el servicio sea tan deficitario. Las opiniones de la población no son nada favorables con respecto a los servicios que deben ser brindados.

Entre otros se mencionan los de los consultorios del Médico de La Familia, la poca higiene en hospitales y policlínicos, la imposibilidad de asistir sistemáticamente y de forma preventiva a las clínicas estomatológicas, la demora para ser atendido, lo mismo si el enfermo va a la consulta a hacerse un chequeo, a darse una terapia o simplemente a adquirir un medicamento o certificado médico.

Estos y otros comentarios destacan la abierta indisciplina laboral y el desaprovechamiento de la jornada en un sector que parece exigirles a los pacientes que se enfermen de lunes a jueves y antes de las cinco de la tarde. En reuniones celebradas en varias provincias en fecha reciente se criticó además, la poca comunicación del médico con los pacientes. No obstante, se mencionan aspectos en que se han obtenido logros.

No es menos cierto que los trabajadores de la salud trabajan en condiciones que no son las mejores. Por una parte hay muchos equipos rotos, faltas de reactivos, materiales de curaciones, y hasta recetarios y modelos para los certificados, como sucedió el 10 de octubre (día feriado y domingo), en el policlínico Nguyen Van Troi, en el municipio capitalino de Centro Habana, en el que no había modelos de certificados de defunción.

Una familia en el dolor por la pérdida de un familiar, tuvo que hacer gestiones particulares para conseguir un modelo de certificado de defunción en otro centro asistencial de la salud, ya que en el Van Troi “a los compañeros de Estadísticas se les había olvidado sacarlos”.

La salud pública cubana ha dejado de ser un sector ejemplificante. Desde que comenzó El Período Especial en la década del 90 del pasado Siglo, comenzó la decadencia de un sector cuyos trabajadores sienten más manipulación que atención a sus necesidades.

Los Plenos de los comités provinciales del partido comunista en cada provincia, no serán suficientes para solucionar todos los problemas que tienen que ser erradicados por ser los servicios de la salud tan indispensables, más para ello sería necesario no achacarle la culpa al bloqueo económico y que sus dirigentes den ejemplo a sus trabajadores de la abnegación que debe primar en cada uno de sus servicios.

En el X Congreso del Sindicato de los trabajadores de la Salud se ratificó que en ese sector “… contamos con un potencial humano, profesional y revolucionario con las condiciones éticas y la disposición de acometer las trasformaciones económicas y elevar la calidad de los servicios…”

Aunque algo contradictorio fue una de las últimas críticas contempladas la cual citó textualmente: “Igualmente amerita el examen del sindicato la excesiva emisión de certificados médicos dentro del sector, que ha originado un sobregiro en los gastos por concepto de seguridad social a corto plazo”.

De lo que se deduce que ni el organismo rector, ni los dirigentes administrativos y sindicales de Salud Pública han estado al tanto de lo que sucede internamente, más bien se han dejado llevar por la corriente de doble moral e indolencia que incide y desfavorece a quienes deben destacarse por su honestidad y tesón.

martes, 3 de agosto de 2010

Involución Energética


Foto: Servicio Técnico.

Por el comunicador comunitario Ubaldo Manuel León León.

“Esto que me sucede a mí, le sucede a casi todas las familias cubanas, nos ilusionamos con los cantos de sirena de la mal llamada “Revolución Energética”, pues creíamos que con los equipos eléctricos para cocinar dejaríamos atrás los problemas con el combustible, las manos sucias por el carbón o la leña, etc.”

“Pero ahora los problemas son mayores, empezando por el consumo eléctrico y las altas sumas de dinero a pagar por ello, y lo que es peor, la falta de piezas de repuesto para estos equipos. Por ejemplo, aquí puede ver la hornilla eléctrica con la resistencia rota, porque en el taller destinado a la reparación nunca hay piezas, por lo tanto, he tenido que apelar al carbón para poder cocinar y hoy es muy normal ver en la calle a los vendedores de carbón, entonces nuestros sueños de mejoría se han esfumado y hemos vuelto a la era de la leña y el carbón, por culpa de los locos que inventaron el famoso programa de ahorro de energía eléctrica, que ha resultado en una total involución y puede estar seguro de que esto es un mal generalizado, que afecta a la familia cubana de hoy.”
Declaraciones de Yolanda Vidal Pérez, vecina de Avenida 1ro. de Mayo No.84, entre General Benítez y Batería, Manzanillo, Granma.

Foto: Vendedor de Carbón en Cuba, tomada en el mes de Julio del año 2010.


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viernes, 12 de junio de 2009

¡Qué año!

Por: Roberto de Jesús Guerra Pérez, Periodista Independiente, Director del Centro de Información Hablemos Press (CIHPRESS) y Vice-presidente primero del Consejo de Relatores de D.H en Cuba.

La Habana, Cuba-10 de junio- El súper año de la política 2009. Difícil de superar en cuanto a velocidad es la política que lleva a cabo el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, contra el gobierno cubano y otros países del mundo que culparon al vecino del norte de todos los males que los agobia. Oficialmente en enero el presidente demócrata ocupó su sillón en la Casa Blanca, desde entonces no ha dejado de mover fichas y ha puesto al mundo patas arriba con su obama-manía.

No es catalogado como un Dios, pues los humanos asemejan al creador una persona de piel blanca y cabello rubio muy largo, no es el arquetipo del demócrata. Lo que si muchos creen en que fue él quien vino a salvar al mundo en el 2009. En estos momentos la crisis es mundial pero la esperanza está firme en que quien ocupa el sillón de la Casa Blanca, será quien dé fin a la crisis que se agudiza.

No tenemos un dato exacto, pero sí a modo de ver las cosas un 90% de la población mundial confía en Barack Obama, si estoy equivocado que alguien me corrija. El mundo está llamado a seguir la política de este joven presidente, pues ha demostrado en el poco tiempo que lleva gobernando que puede hacerlo cambiar con sus propuestas.

Se trata sin duda de un súper año en la política mundial. Período sumido en medio de una crisis económica, la más dura de las últimas décadas. La estremecida crisis financiera, transformada en conflicto económico global, afecta desde hace meses duramente a la economía cubana. Aunque los analistas internacionales explican que realmente el problema comenzó con la entrada en el poder en el 1959 de los hermanos Castro por su desgobierno.

Estos últimos se han tambaleado siempre, apuntalados en un inicio por el campo socialista de la Unión Soviética, y a partir de los años 90 por gobiernos de Latinoamérica, ahora por su anfitrión en jefe teniente coronel Hugo Rafael Chávez Fría.

La apretada economía mundial golpea además al reconocido oficialmente y único Partido Comunista de Cuba (PCC), quien no podrá realizar sus reuniones fijadas por estos meses, no por la falta de chavitos (dólares CUC que circulan dentro de la isla), sino porque el convaleciente en jefe Fidel, ha entrado en una permanente crisis diarreica desde que Obama se sentó a mover las fichas que éste había manoseado durante 5 décadas, haciéndole creer al mundo que él sí era ese Dios que haría cambiar con su Revolución Energética y la Batalla de Ideas la cual han quedado postradas como él, en las reflexiones del órgano oficial del PCC.

Las predicciones para el 2009 en la economía cubana son sombrías. De hecho las autoridades han comenzado a rebajar la cuota que venden a la población a través de una libreta de racionamiento, y el cierre de mercados agrícolas. Parte del problema también son los cortes de electricidad, y una serie de restricciones de consumo de energía así como la acuciante cuestión del transporte urbano, que hace gran estrago entre la población.

Los cubanos nos hallamos ante transformaciones históricas: el retorno del estado al llamado periodo especial (por el cual ya estamos pasando transitoriamente) como actor económico. La era de la libertad de expresión, terminando en medio de la creación de miles de disidentes, creados por el propio desgobierno del grupo de poder, quien ha encarcelado a decenas de personas por disentir, y ahora en medio de la crisis se verá en la obligación de fabricar candados para tapar la boca a los 11 millones de ciudadanos que disiente del sistema.

Dos fechas históricas, nos trae este año. El cumpleaños 50 de la revolución cubana, iniciada en 1959, y la otra, quedará históricamente fijada en la mente de miles de generaciones, la caída en el 2009 de ésta. 1959/2009, la libertad festeja cumpleaños. No dejen de festejar cubanos que como dice un viejo refrán: no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. ¡Qué año!

jueves, 11 de junio de 2009

Restricciones en la distribución de alimentos provocan descontento popular en Cuba


La Habana, 10 de Junio.- Las restricciones en la venta de alimentos que el Gobierno vende a la población de Cuba mediante la libreta de abastecimiento, ha provocado el descontento popular a lo largo y ancho de la isla.

La venta mensual de frijoles colorados y chicharos por personas se redujo de 30 a 20 onzas (de unos 900 a 600 gramos), la sal que se vende en bolsas de un kilo por persona cada cuatro meses, a partir de ahora será la mitad.

"Los alimentos que nos venden por la libreta de racionamiento no nos alcanza para paliar durante un mes la alimentación de la familia, estas restricciones del Gobierno es una falta de respeto al pueblo", dijo Esther, una octogenaria residente en el municipio Arroyo Naranjo en ésta capital.

Éste periodista confirmó ocularmente que en las bodegas y mercados de la Ciudad de la Habana han sido colocados anuncios que informan a la población de la urbe, estimada en más de 2 millones de habitantes, las rebajas de los alimentos.

"Nadie apoya éstas medidas, si realizan una encuesta sobre el tema los índices de desaprobación a éstas restricciones serian muy elevados," aseguró Marilyn, una joven informática abordada por éste reportero en la céntrica calle 23 y L, en la popularmente conocida La Rampa, en el corazón de la capital cubana.

En la peña beisbolera del céntrico Parque Central de la Habana, ante la pregunta de éste periodista: ¿Está usted de acuerdo con las restricciones en la distribución de alimentos?, un joven de la raza negra presente en el lugar dijo: "No estoy de acuerdo, ésta medida es otra falta de respeto al pueblo de Cuba".

Un octogenario quien se identificó como Mariano manifestó: "En vez de aplicar las restricciones a los alimentos, deberían de quitar para siempre la libreta de racionamiento, que conste que los alimentos son vendidos".

"Habrá restricciones en el consumo, aunque no se va a quedar nadie desprotegido", declaró el Ministro cubano de Economía y Planificación, Marino Murillo, a fines de mayo pasado. El titular aseguró que el crecimiento económico del 6 por ciento que se planteó el régimen comunista para el 2009, "no se va a lograr".

En mi recorrido por las calles de la Ciudad de la Habana, pude apreciar el creciente descontento popular ante las nuevas restricciones. Lo que más ansían los 11,2 millones de cubanos, es que el gobierno deje sin efectos la libreta de racionamiento vigente en Cuba desde 1962.

Reportó desde la Habana, el periodista Carlos Serpa Maceira.

martes, 9 de junio de 2009

Se desaparece el aceite de cocina en Cuba


 

Suceso narrado por el comunicador comunitario Lázaro Yuri Valle Roca


La señora Ana Margarita, de 62 años de edad, residente de la calle 17 y 8, Vedado, municipio Plaza, y Oscar, vecino de 21 y 6; expresan que están teniendo dificultades por la falta de aceite para cocinar y pollo troceado en las tiendas de divisas de esta localidad.
 

Ellos refieren que los cubanos que no tienen muchos ingresos en divisas, se sostienen con esto, ya que son los alimentos que más barato pueden comprar, a pesar de que son caros.
 

Ana Margarita se preocupa, pues dice es práctica del gobierno perder las mercancías, y después las reaparece con un precio más alto.
 

Por su parte Oscar expresa que esta situación es debido a que están centralizando más estas tiendas, pasando la empresa Cubalse a las TRD (Tiendas de Recaudación de Divisas).


La primera foto de arriba, es la Tienda La Infancia, cita en 23 y 6, Vedado; no había ni aceite, ni pollo. La segunda foto de arriba es el Ditú, de 26 y Zapata, tampoco había pollo, ni aceite.
En la parte de abajo la tienda Gaviota, de 26 y Zapata, no se pudieron conseguir estos alimentos. La segunda foto es en el quiosco de 26 entre 30 y 32, donde se puede apreciar que no hay aceite de cocinar en el estante.

sábado, 6 de junio de 2009

Medidas de ahorro en Hospital de La Habana provocan descontento popular


La Habana, 5 de junio.- Las medidas de ahorro que se aplican en el octogenario Hospital América Arias, situado en la céntrica Calle Línea esquina a G, en la Ciudad de La Habana, han provocado el descontento popular de pacientes y familiares.

Como parte del drástico programa de ahorro puesto en vigor por el régimen comunista en la isla el el pasado 1º de junio, en la instalación se apagan, las luces y el sistema de climatización en preparto y recuperación. Se han reducido también el número de ascensores.

“A las 10 de la noche, se apagan las luces y los televisores“, dijo Luisa, una joven paciente ingresada en el lugar.

Las medidas que se llevan a cabo para disminuir el consumo de portadores energéticos en el popularmente conocido Hospital de Maternidad de Línea, conspiran notoriamente contra el buen desenvolvimiento de la labor de asistencia si se tiene en cuenta que suceden en un momento del año, de mayor cantidad de embarazadas próximas a dar a luz que necesitan ultrasonidos.

Según el doctor Alejandro Velasco, director del centro de salud, en menos de un año fueron sustituidos dos administradores por falta de control y jerarquización, en el cumplimiento de la eficiencia energética.

Reportó desde La Habana, el periodista Carlos Serpa Maceira.

En crisis el sistema de Transporte en Cuba


La Habana, 5 de junio.- El sistema de Transporte de Cuba se encuentra en una situación desfavorable, directivos del sector lo intentan justificar con la crisis económica internacional, el embargo de los Estados Unidos, y el golpe devastador de los huracanes del año 2008.

En Cuba, solo tres de los 15 puertos existentes, funcionan de manera estable al disminuir los buques y mercancías.

“Hemos tenido menos barcos, y cuanto menos barcos recibamos, por supuesto, menos ingresos vamos a tener. Además del impacto de recibir mucho menos cargas que en periodos anteriores“, declaró al Noticiero de la Televisión Estatal, Lázaro González, director de la Asociación Portuaria de Cuba. Los puertos que están trabajando establemente son los de La Habana, Cienfuegos y Santiago de Cuba.

“La crisis ha venido a entorpecer el proceso, nos ha obligado a revisar los planes, pero no renunciamos de ninguna manera a la recuperación“, aseguró Eduardo Rodríguez, vice ministro del Transporte.

El servicio de transporte público se encuentra en un callejón sin salida. Las medidas puestas en práctica para mejorar la transportación urbana en la capital de la República no han surtido efectos positivos.

“Se está sintiendo ya la crisis en el sistema urbano de pasajeros“, admitió Yuri González, directivo del transporte urbano en La Habana.
Pedro Ortega, director de Ferrocarriles de Cuba, enfatizó: “Los trenes de larga distancia bajaron la frecuencia del servicio, y esa medida es más radical en los que operan entre pueblos. Los trenes más ineficientes se han tenido que cancelar“.

La población cubana vincula la situación imperante a la ineficiencia que caracteriza al régimen castrista.

Reportó desde La Habana el periodista Carlos Serpa Maceira.

jueves, 21 de mayo de 2009

LA HABANA SE ANGUSTIA MIENTRAS SE INCUBA ESCENARIO POTENCIALMENTE CRÍTICO DE UNA "TORMENTA PERFECTA": SOCIAL, ECONÓMICA Y POLÍTICA

La Nueva Cuba, Mayo 18, 2009

Un artículo del Director del Diario oficialista cubano Granma, Lázaro Barredo Medina, bajo el sugestivo título de "Necesitamos “aterrizar” ante la crisis", activa las alarmas de la nomenklatura cubana, al tiempo que trata de atajar el galopante descreimiento de la ciudadanía ante los fatigosos y gastados "mantras" justificativos de medio siglo de irresponsabilidad fiscal, desgobierno y dependencia en subsidios de distantes ex patrones o cercanas neo-colonias.

El régimen se aprieta los cinturones mientras se prepara para lo peor. El escenario potencial del impacto de una "tormenta perfecta" económica, social y política, se cierne sobre el horizonte de la anquilosada tiranía y cada día son más angustiosas y precisas las lecturas de los barómetros de Cuba...

El Sr. Barredo apunta en su artículo:

"El sobreconsumo de 40 000 toneladas de combustible en el gasto eléctrico —durante los primeros cuatro meses de este año— es una expresión de que muchos compatriotas no están viviendo en este planeta, no tienen suficiente comprensión de lo que está ocurriendo en la mayoría de los países, donde el desempleo por el cierre de centros de trabajo, la pérdida de las viviendas, la suspensión del acceso a las necesidades básicas, la quiebra de bancos y otros muchos fenómenos, se han convertido en algo habitual.

La solución más fácil para enfrentar este disparatado derroche sería acudir de nuevo a las drásticas medidas de los apagones, de la parálisis de instituciones administrativas; pero el asunto es mucho más complejo, porque la demanda esencial de este instante es asimilar con plena conciencia en cada centro de trabajo, en cada vivienda, lo perentorio que resulta aplicar una férrea política de ahorro que no solamente atañe a la electricidad, sino que ha de extenderse a todo cuanto nos rodea en la vida cotidiana."


Barredo, un antiguo oficial de los servicios de la Inteligencia cubana tiene acceso a información sensitiva interna y a los "Estados de Opinión" que miden la temperatura interna de los niveles de frustración, ira y desesperación del cubano de a pie e incluso de los propios miembros de la nomenklatura, profundamente dividida como nunca antes frente al proceso de consolidación del poder por parte de los raulistas generales-empresarios y sus asociados civiles. Quizás es por ello que Barredo señala:

"Asombra que a estas alturas muchos compañeros no aprecien la gravedad de lo que está sucediendo en el mundo, lo vean como algo ajeno y lejano y por eso no "aterrizan", no comprenden que nuestras posibilidades importadoras en las relaciones económicas están perjudicadas por las caídas de los precios de casi todos nuestros principales productos exportadores, los problemas originados en la balanza de pagos de la nación con el mundo exterior, los graves daños de los huracanes y el criminal bloqueo yanqui, sino también porque la insoportable carga de la crisis económica y financiera global afecta a todo el mundo, incluidos nuestros principales socios económicos y comerciales como Venezuela, China, Rusia, etc., y a no pocas entidades privadas empresariales y bancarias con las cuales tenemos fluidas relaciones.

La mentalidad gastadora que persiste en muchos de nosotros, como si nada estuviese ocurriendo a nuestro alrededor, se torna más intolerable en estos momentos."


El veterano aparatchik del régimen confirma que se agotan las escazas reservas del régimen, califica de "quimera" lo que afirma muchos cubanos piensan de que el simple ahorro de electricidad resuelve "el asunto". Barredo pasa a admitir que "no hay más dinero". Por supuesto que los antiguos, actuales y potenciales "aliados, amigos" del régimen Rusia, Venezuela y China, amén de los empresarios extranjeros que roen de los despojos de la economía cubana, se encuentran imposibilitados de proporcionarles créditos sustanciosos -que La Habana termina indefectiblemente por dejar de pagar- o subsidiar la siempre infinita sed de moneda convertible de la fosilizada nomenklatura cubana en el poder.

Con un tono saturado de amargura, impotencia y angustioso el Torquemada del castrismo sentencia:

"Para amortiguar los efectos de la crisis, contamos con algunas reservas que están a nuestra mano, como ofrecer respuestas verdaderas al justo reclamo que reiteradamente nos ha hecho Fidel de cuánto podemos lograr con el ahorro de combustible —incluida la evitación del robo—, y de energía si hay comprensión y disposición de los trabajadores y los dirigentes, de la sociedad en su conjunto, para hacerlo con plena conciencia de la responsabilidad que nos atañe a todos por igual en esta tarea, porque nos va a reportar un beneficio por igual a todos.

Es imprescindible cortar esa falsa y egoísta mentalidad que tiene mucha gente al pensar que cuando paga el derroche con su cuenta eléctrica del centro de trabajo o de la vivienda ya resolvió el asunto. Esa quimera nos conducirá a los apagones, porque no hay más dinero y solo el sobreconsumo de estos cuatro meses le costó a la nación entre 12 y 15 millones de dólares por encima de lo previsto."


Las advertencias y alarmas sobre la gravedad de la situación interna y de la posibilidad de estallidos sociales violentos llegan de todo el espectro de esa amalgama de amantes de la hace décadas inexistente "Revolución Cubana"; espectro integrado en la Isla por socialistas, troskistas, marxistas teóricos y "prácticos", miembros del PCC, académicos e incluso de intelectuales y canta-autores agazapados en sus todavía confortables paraísos artificiales fuera de Cuba y de aquellos turistas-políticos, compañeros de viaje de origen extranjero que aún sufren de los efectos colaterales de una aguda y al parecer incurable castro-adicción.

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