viernes, 11 de junio de 2010
El dilema de la libreta - 2ª Parte
Ninguna nación ha mantenido por tanto tiempo -48 años- un racionamiento. Después de la Segunda Guerra Mundial los países de Europa Occidental no tardaron mucho en eliminarlo. En los países socialistas de Europa, incluida la URSS, no llegó a la mitad >>>Continuar leyendo...
martes, 1 de junio de 2010
miércoles, 21 de abril de 2010
¡Multiplicaos y os daré sal!
Por el comunicador comunitario Ubaldo Manuel León León.
“¡Oiga! ¿Cuántos son ustedes en el núcleo?” Me pregunta Diana Ibis Borges Veloso, vecina de la calle Tomás Barrero entre Mártires de Viet Nam y Luz Caballero en Manzanillo, Granma; refiriéndose a cuántos en mi familia estamos inscritos en la famosa libreta de abastecimiento de productos alimenticios.
Somos 4, le contesto y me responde: “Pues va a tener que decirle a su esposa que vuelva a parir para que puedan comer con sal. Mire, no se asombre, pues desde hace unos cuantos días yo he tenido que andar por el barrio de puerta en puerta, mendigando un poquito de sal para cocinar y en muchas ocasiones infructuosamente; así que imagínese usted la alegría que sentí cuando me enteré que habían traído ese producto a la bodega, de inmediato me dirigía a la misma y la decepción fue inmensa, cuando el bodeguero me comunicó que la sal era solamente para núcleos con 5 personas o más. Entonces a pesar de la molestia que sentí, recordé las palabras de un amigo que decía: “¿Qué se puede esperar de un país que aún, siendo una Isla, la sal no se vende por la libre?”, a lo que hay que añadir que actualmente casi ni se vende. Le confieso que hasta he llegado a pensar que la población cubana se envejece a pasos acelerados, ya que las familias se niegan a procrear a causa de los archiconocidos problemas de vivienda, alimentación, salarios y desempleo, se le habrá ocurrido a algún sesudo del gobierno la macabra idea de implantar este método bajo la sentencia de ¡Multiplicaos y os daré sal!”
“Fíjese, que aunque parezca ilógico, lo cierto es que si somos menos de 5, como en el caso nuestro, no comemos con sal, aunque no dudo que hayan algunos perritos falderos que lo aprueben y hasta digan que es por el bien de la población para evitar la hipertensión arterial”.
Manzanillo, Granma, 19 de abril de 2010.
viernes, 12 de marzo de 2010
El libretazo
Siempre que salgo a caminar lo hago muy despacio, para impregnarme bien de todo lo que se desarrolla a mí alrededor, así me entero de lo que se comenta de nuevo en la calle, cuando veo, en el parque de El Quijote de la Ave 23 y J, Vedado Ciudad de La Habana, a varias personas de la tercera edad que se sientan en uno de los bancos para disfrutar el calor del Astro Rey, y además venden sus cigarros de la cuota y su paquete de café para poder sobrevivir. Me acerco para preguntarles el precio del paquete de café, uno de ellos dirigiéndose al grupo como todo un poeta dice: “¡Porque ella poseía su ímpetu como un tirano posee su autoridad, puede parecer injusto el conseguirla, pero sin dudas es peligroso renunciar a ella!” Yo no sabía a qué se refería, pensé que sería a su esposa de toda la vida, pero el señor sigue su discurso: “¡Si nos quitan la libreta de abastecimiento, comeremos cocos y expulsaremos pelos! Imagínense ese fue el detonador que desató la gran polémica entre dos experimentados coetáneos. Y yo, me quedé expectante de todo lo que allí se hablaba.
Anciano 1- A propósito de la libreta, viste el comentario en el Noticiero de este jueves, fue en tiempo pasado, como que es un hecho que se quitará la libreta (documento que norma los alimentos para la población) pero para eso se deben hacer algunos cambios previos, y equilibrar un poco las cosas, porque los más necesitados somos nosotros los viejos y los niños, además de todo el que sobrevive con su salario, que es de miseria, ¡Nos las veremos bien dura!
Anciano 2- Y… ¿Cambios, cómo cuáles?
Anciano 1- Bueno como cambiar toda la economía, y empezar por privatizar, la pequeña y mediana empresa, todo lo que tiene que ver con el comercio minorista, engendro que lo único que ha hecho, es crear millonarios, y el desvío de recursos, abreviando: “ladrones”, que, fíjate, a mí en particular no me importa que las personas se enriquezcan con el fruto de su trabajo, pero que haya igualdad de oportunidades para todos, porque todos estos administradores, ya sea por ser del Partido o por ser sus socios o como quieras llamarles, son unos pocos que no dejan a las demás personas poner en práctica su creatividad, pero además, cuando cogen el mando, a los pocos días se les olvida el Partido, compran carro, moto, casa ¿y de dónde sale eso?: del Estado, el mismo al que nosotros le pagamos las MTT (Milicias de Tropas Territoriales) la CTC (Central de Trabajadores de Cuba), los CDR (Comités de Defensa de la Revolución); !ah! los sellos de timbre, como todo tipo de trámites, y que el Estado eroga los gastos de lo que estos tipos malversan. Date cuenta un negocio redondo, por supuesto, con el dinero que nos quitan a nosotros, por eso creo que se debe empezar por ahí, así el Estado se quita una responsabilidad que no debe asumir, cobraría un impuesto recaudando una buena cantidad de dinero, genera más empleos, y podría gastar este dinero en otros sectores más importantes, por ejemplo: salud, educación, transporte y otros servicios, además, por qué no, en la comida de los más necesitados, porque aunque tú no lo creas, la libreta alivia un poco la escasez que hay, aunque verdaderamente no alcanza.
Anciano 2- Bueno ante la “Ley” todos deberíamos tener igualdad de garantías.
Anciano 1- Así debería ser, pero este sistema es un verdadero laberinto, casi imposible de solucionar, como te podrás dar cuenta, el embudo cada vez es más estrecho para nosotros, y la justificación es el bloqueo, y ahora agrégale la crisis mundial, a medida que pasa el tiempo, es más agravante para nosotros.
Anciano 2- Y ¿Tú crees verdaderamente que la quiten?
Anciano 1- No lo creo, a pesar de no haber economía para soportar la libreta, tampoco política, ni humanamente, la pueden quitar, sería condenarnos a morir de hambre, aunque este gobierno ha demostrado que no le importa nada, solo mantener el poder.
Anciano 2-¡Ay, Dios mío! Nada prospera en la vida de un hombre, sin que llegue el infortunio, la maldición y la ceguera…Y también: El mal parece un bien a aquel que un Dios ha vuelto ciego.
Anciano 1- Bueno ¿Eso es, una especie de advertencia contra la tendencia de conducir a un país a la ruina? O quizás sólo la expresión de una conciencia doliente.
Anciano 2- Oye…estas hecho un verdadero filósofo, entonces: ¿Qué quieres decir? ¿Qué nos lo merecemos?
Anciano 1- Bueno a buen entendedor no hacen falta palabras.
Anciano 2- ¡Ay! Viejo mañoso, basta, tú quieres que mencione otras cosas que no quiero mencionar. A ver joven el café es al precio que todos sabemos 10 pesos cubanos, y aprovecha ahora, que si nos quitan la libreta, tendrás que buscarlo en las TRD (Tiendas Recaudadoras de Divisa) Y si le suben el precio, se perderá, como todo en este país.
Ciudad de La Habana, 11 de marzo de 2010
Yuri Valle Roca
Comunicador Comunitario
Miembro de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Los productos racionados llegan en mal estado
Suceso narrado por el comunicador comunitario Arturo Montgomery Alonso McKeever Gates.
Al personarme en el establecimiento donde venden productos del agro, sito en 1ra. Sur entre 180 y Final, Reparto 1ro de Mayo, municipio Boyeros, para comprar las papas normadas por la "libreta de abastecimiento" (cartilla de racionamiento), me encontré con algo insólito, dicho tubérculo a la venta, estaba todo nacido, o sea que le salían espigas largas como germinado; además estaban blandas y las exhibidas tenían unos huecos negros como echadas a perder, no aptas para el consumo.
Supuse, por el estado en que estaban y en concordancia con el resto de los clientes que concurrieron al lugar, que éstas llevaban guardadas en frío alrededor de 2 años, motivado por el no reciclaje en el tiempo requerido.
El dependiente que no quiso dar su nombre por temer a represalias, dijo que así la trajeron y nada más. Otra vecina Amparo Castellanos Sánchez de compra en el lugar, manifestó que igual sucede con los ajos, pues éstos se venden con su tallo largo y seco, lo cual incrementa su peso, que es por libra.
Manifestó la responsable del agro, que el suministrador se lo pesa a ella así y que por lo tanto hay que venderlos de la misma manera, para evitar pérdidas. Amparo concluye diciendo que esta es otra forma de estafar al cliente.
Ciudad de La Habana, 12 de setiembre de 2009.
jueves, 11 de junio de 2009
Restricciones en la distribución de alimentos provocan descontento popular en Cuba

La Habana, 10 de Junio.- Las restricciones en la venta de alimentos que el Gobierno vende a la población de Cuba mediante la libreta de abastecimiento, ha provocado el descontento popular a lo largo y ancho de la isla.
La venta mensual de frijoles colorados y chicharos por personas se redujo de 30 a 20 onzas (de unos 900 a 600 gramos), la sal que se vende en bolsas de un kilo por persona cada cuatro meses, a partir de ahora será la mitad.
"Los alimentos que nos venden por la libreta de racionamiento no nos alcanza para paliar durante un mes la alimentación de la familia, estas restricciones del Gobierno es una falta de respeto al pueblo", dijo Esther, una octogenaria residente en el municipio Arroyo Naranjo en ésta capital.
Éste periodista confirmó ocularmente que en las bodegas y mercados de la Ciudad de la Habana han sido colocados anuncios que informan a la población de la urbe, estimada en más de 2 millones de habitantes, las rebajas de los alimentos.
"Nadie apoya éstas medidas, si realizan una encuesta sobre el tema los índices de desaprobación a éstas restricciones serian muy elevados," aseguró Marilyn, una joven informática abordada por éste reportero en la céntrica calle 23 y L, en la popularmente conocida La Rampa, en el corazón de la capital cubana.
En la peña beisbolera del céntrico Parque Central de la Habana, ante la pregunta de éste periodista: ¿Está usted de acuerdo con las restricciones en la distribución de alimentos?, un joven de la raza negra presente en el lugar dijo: "No estoy de acuerdo, ésta medida es otra falta de respeto al pueblo de Cuba".
Un octogenario quien se identificó como Mariano manifestó: "En vez de aplicar las restricciones a los alimentos, deberían de quitar para siempre la libreta de racionamiento, que conste que los alimentos son vendidos".
"Habrá restricciones en el consumo, aunque no se va a quedar nadie desprotegido", declaró el Ministro cubano de Economía y Planificación, Marino Murillo, a fines de mayo pasado. El titular aseguró que el crecimiento económico del 6 por ciento que se planteó el régimen comunista para el 2009, "no se va a lograr".
En mi recorrido por las calles de la Ciudad de la Habana, pude apreciar el creciente descontento popular ante las nuevas restricciones. Lo que más ansían los 11,2 millones de cubanos, es que el gobierno deje sin efectos la libreta de racionamiento vigente en Cuba desde 1962.
Reportó desde la Habana, el periodista Carlos Serpa Maceira.