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martes, 16 de diciembre de 2014

Nuevos atropellos a una madre #Cuba

Barcelona/ Mambí en A/ Grisel Rivera Boza, natural de Guanajay, vive actualmente en calle 73 apto. 1 entre 230 y Final en la comunidad de tránsito Cruz de Piedra, en el municipio de La Lisa, ya que después de ser desalojada a la una de la madrugada en abril de 2007 de la vivienda de su antiguo esposo en la calle Teniente Rey #359 entre Villegas y Aguacate -a pesar de que éste le dio un poder al marcharse a Estados Unidos- tuvo que vagar por las calles con el hijo de su segunda unión.

La relación con el padre del niño, Alejandro Manduley López, fue tormentosa y producto de los maltratos que recibía de éste se pelearon pero el mismo se negó a abandonar la vivienda. Grisel alega que ese señor tiene relaciones con las autoridades basado en su apellido, por ser sobrino de Celia Sánchez.

Gracias a que logró confeccionar un expediente como caso social le concedieron el albergue en la comunidad de tránsito Cruz de Piedra, pero con el padre del niño como jefe del núcleo, que se trasladó para allá y continuó avasallándolos y poniéndole cerrojo a la puerta por lo que quedaban en la calle. Ella alega que pasó de propietaria a albergada sin derecho alguno por lo que no hay motivo para que tenga que vivir en ese lugar.

Grisel expone que esa comunidad carece de las más mínimas condiciones para vivir con su niño por la pésima condición higiénica sanitaria existente, ya que pululan los mosquitos y los agentes de la campaña anti vectorial pasan muy pocas veces por allí.

Los otros vecinos crían puercos, pollos y palomas, además de poseer gran cantidad de perros y gatos y su patio, aunque no tiene animales, está lleno de las defecaciones de estos.

Su hijo y ella tienen un catarro permanente y carecen de asistencia médica porque en el consultorio existente el médico no asiste con frecuencia y los especialistas del policlínico están casi todos en misiones en el exterior.

Abundan las peleas entre vecinos con machetes, piedras y palos, sin que ninguna autoridad las detenga. El 26 de noviembre, alrededor de las 4 de la tarde hubo una pelea entre dos hombres y uno de ellos golpeó a otro de nombre Iván con un bate dejándolo tendido encima de un charco de sangre con la presencia de los niños del barrio, incluyendo el de Grisel.

Como es usual allí la policía solo llegó después que trasladaron al herido en una ambulancia que llamaron los moradores.

Actualmente sus vecinos Dayamí Viamonte Labastida, organizadora de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y el esposo Pablo Bernabé González Rodríguez, presidente del Comité de Defensa de la Revolución (CDR), han construido sin su permiso una pared divisoria y abrieron una ventana contigua a su pasillo.

Se ha quejado a la jefa de la comunidad, llamada Raíza, por todas estas irregularidades, también se ha dirigido al ingeniero Jorge, que es el arquitecto de la comunidad, y que se negó a darle sus apellidos y a otro ejecutivo de nombre Ángel Rivas, quien se rió cuando le contó el problema y ninguno de ellos le ha dado solución.

En resumen, Grisel está desesperada como muchos cubanos, sin ver alivio alguno a sus vicisitudes.

Informó desde La Habana, Cuba, Arnaldo Ramos Lauzurique, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

viernes, 13 de abril de 2012

miércoles, 21 de marzo de 2012

Embarazada con 16 años



Barcelona/ Mambises en A/ Durvis Caridad Vásquez Paedes, vecina de calle 377 No 17823 entre 178 y 184 edificio No 68 apto. 9 Mulgoba, municipio Boyeros, Cuba, describe su crítica situación familiar:

“Tengo 3 hijos, dos hembras y un varón, el de 19 años es diabético, la hembra de 9 años está enferma del hígado y la he tenido que ingresar por bajo peso, y la de 16 años padece de bronquitis asmática y para más desgracia ahora está embarazada y está ingresada en un Hogar Materno por bajo peso”.

“Esto se me hace más difícil porque vivo en un apartamento de 3 cuartos, donde habitamos 13 personas, mis hermanos, mi mamá, mi padrastro (que también tiene 3 hijos de 8, 16 y 18 años respectivamente) y que ahora nos quiere echar de la casa porque mi hija Wendy está embarazada”.

“Yo estoy sin libreta de abastecimientos desde el 2005 que me casé y me fui para Oriente, después me di baja de allá y hasta entones mis hijos comen de lo que yo compro por fuera, porque de la bodega no cojo nada. He dado carreras para ver si el gobierno nos ayuda pero hasta ahora nada. Ellos dicen que mi caso no es un caso crítico, que lo de nosotros lo podemos resolver entre nosotros. Lo mismo me ha dicho el Poder Popular, Atención a la Población Casos Sociales, he ido a todos lados y no sé qué hacer.”

“Los días pasan y no me quieren apuntar en la libreta para aunque sea coger lo poco que dan de mandados. A Wendy la tengo en el materno para que se alimente, pero allí los alimentos son tan malos como los de la casa, la comida que le dan es de muy mal gusto. Dice ella que allí lo que hace es pasar hambre, gracias a lo que le puedo llevar porque si es por lo que le dan no aumenta nunca de peso. Está allí hace un mes, solo me queda recurrir a ustedes que son los que de verdad ayudan al pueblo y se preocupan por nosotros y hacen saber al mundo por lo que pasamos nosotras las mujeres y familias cubanas”.

Informó desde La Habana, Cuba, José Díaz Silva, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

martes, 13 de marzo de 2012

Delincuencia autorizada vs familias decentes marginadas - Cuba

Barcelona/ Mambises en A/ La señora Darmis Oliveras Ayalas. Edificio 87. Apartamento A-4, (ICP), Manzanillo. Granma, denuncia:

Por este medio quiero hacer oficial la denuncia contra el Gobierno y el Partido de esta localidad, quienes a través de las organizaciones de masas y los oficiales de la Seguridad del Estado han implementado una serie de arbitrariedades que han afectado notablemente mi integridad y la de mi familia, compuesta por mi esposo y mis dos niños menores de 10 años. Para lo cual han permitido la permanencia ilegal de Giné de la Cruz Barbán y su familia en un apartamento próximo al nuestro. Estos constituyen uno de los núcleos familiares disfuncionales más distintivos de este reparto. Aquí pulula la falta de educación y civismo, ignoran las más elementales reglas de convivencia social y familiar, alteran el orden del edificio con serios disturbios donde prevalecen los malos tratos, las frases obscenas, la permanencia de elementos sociales de dudosa reputación, el maltrato infantil, debido a que todos están en igualdad de condiciones; por lo tanto, aquí no se sabe dónde comienza la infancia y donde termina la adultez. En fin, son delincuentes autorizados y puestos al servicio de la “Seguridad” en este caso. Han devenido en un perfecto instrumento para hacernos imposible la vida a mí y a los míos.
En varias ocasiones se han defecado en el frente de nuestra casa. Atentan constantemente contra mi integridad moral y la de mi esposo. Mis niños se encuentran bajo una constante agresión psicológica, al punto que no pueden jugar tranquilos en el frente del edificio porque les gritan “gusanos”, “contrarrevolucionarios” y nos han amenazado con apedrearnos fuera de la vivienda si solo ejecutamos cualquier acto de protesta individual.
Mis niños han sufrido serios traumas psicológicos, fundamentalmente el más pequeño de los dos, que padece de una palpable inadaptación debido a la hostilidad del medio social. Hemos agotado todas las potencialidades para enmendar la mencionada situación, ventilándola ante el jefe del sector de la policía, oficial Jorge Luis Verdecia Linares, pero sus indicaciones le han servido de alfombra a estos personajes; pero esto es de esperar, porque no es más que la resultante inmediata de todo aquello que no es verdaderamente auténtico, él es una marioneta más.
Las veces que hemos intentado revelarnos ante tales actos, resulta que los que somos conducidos por irreverentes y faltos de civismo somos nosotros, que solo nos dedicamos a trabajar para sobrevivir, a cuidar de nuestra familia, a convivir sin molestar al vecino y a edificar nuestra vida en los caminos de Dios.
Creemos que no somos los únicos que padecemos marginación e injusticia en tan amplia escala, tampoco nos creemos el ombligo del mundo, pero es importante que la opinión pública conozca bien a fondo el triste panorama que vive hoy este país, donde la descomposición social se impone y le hace una “mueca” a las buenas maneras. En un país que se archirrepite cumplidor y defensor de los Derechos Humanos, que se ha adjudicado el papel de juez de los gobiernos a nivel mundial a través del lanzamiento de “reflexiones” que solo son letra muerta y ahuecada.
Un sistema político que es capaz de instrumentar los más sucios procedimientos para anular, neutralizar y si es necesario desaparecer a todo aquel o aquello que pueda poner en tela de juicio su “amañada” credibilidad. Pero mi caso y el de muchos constituyen síntomas indudables de su poco sostén interno y la anunciación de su fracaso político total.
Hoy soy una profesional desfasada y no me avergüenzo porque ya no soy parte de su “juego a las mentiritas”, ahora tengo nuevas proyecciones desde mi modesta altura. Antes de descartarme era profesora asistente de la Facultad de Ciencias Médicas de esta provincia, hoy soy una vendedora ilegal perseguida y ultrajada. Para ellos constituyo un material humano desechable; pero para Cristo soy muy valiosa y me he creído su promesa, que “escogió lo más despreciado y lo enalteció para avergonzar a los sabios”. Gracias doy a Dios Viviente por haberme rescatado y porque estoy convencida que está instaurando en mi vida su diseño de bendición original.
“¡Que Dios los bendiga y bendiga al pueblo cubano pronto!”

Informó desde Manzanillo, Cuba, Tania de la Torre Montesinos, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

domingo, 4 de marzo de 2012

No hay dinero para reparar


Foto: Baldo Márquez.

Barcelona/ Mambises en A/ Bartolo Márquez Alcebo, CI. 66110720045, vecino de Avenida 26 de julio, Edificio 1, Apartamento 17, 4º piso entre 247 y 249, Reparto Abel Santamaría, Boyeros, La Habana, denuncia:

“Vivo aquí hace 37 años con mi padre Baldo Márquez Castro de 78 años y está enfermo, le pagan de retiro $240 pesos que no alcanza para nada y mi madrastra Caridad Oliva Monaga de 60 años. Mi hermano Nelson Márquez Alcebo, su esposa y dos hijos, este apartamento tiene tres cuartos pero las condiciones para vivir son pésimas para “el viejo” que ya no puede subir ni bajar escaleras. Yo soy el que lo cuido y le lucho sus medicamentos que es lo más importante que no le pueden faltar. Nosotros no podemos arreglar el apartamento porque no tenemos dinero para eso. Si para comer es un fenómeno, porque aquí todo es carísimo y la comida no les puede faltar a los viejos. Todo está en mal estado aquí en el apartamento, los colchones ni hablar, el agua para tomar entra cada dos días y a esto se suma la humedad porque esto se filtra cuando llueve y aquí nadie ayuda a nadie. Hemos denunciado esto al gobierno, pero para nada y ahora menos, que te dicen que todo está liberado. Pero nosotros no podemos comprar los materiales. Sólo pido a Dios que me mantenga vivo “al viejo” que es el que está más enfermo y a mi madrastra que son los que más sufren por verme luchando para ellos dos y que no puedo hacer más de lo que hago. Que Dios me oiga y me dará fuerza para salir adelante y ayudar a mi padre y a su esposa, porque del gobierno no puedo esperar nada”.

Foto: Bartolo Márquez.





Es una información desde La Habana, Cuba, de José Díaz Silva, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Vivir como viven los seres humanos



Barcelona/ Mambises en A/ Andrea Vizosa Hernández, vecina de calle 18 # 1800031 entre 7ma y 9na, El Rancho, Santiago de las Vegas, municipio Boyeros, La Habana, Cuba, denuncia:
“Vivo en esta casa, si así se le puede llamar, desde el año 1961, y jamás he podido vivir como viven los seres humanos, sin preocupación de que un día la casa me caiga arriba. El techo es de madera tan vieja como es ella y se moja todo como ven. Tengo unos náilones para las filtraciones y yo he arreglado algo por mis propios medios. El gobierno jamás me ha dado nada (como se sabe en Cuba todo el mundo depende de lo que el gobierno asigne o venda). El piso es de arena y cemento y en muy mal estado, el baño solo tiene la taza y está rota y no hay ni agua, porque las tuberías son tan viejas que están tupidas y cuando entra el agua llega un hilito y con fango y óxido y no tengo dónde acumular ni un poquito. Cuando llueve se me moja todo y me entra el agua por delante de la casa y yo tengo 77 años y tengo que empezar a subir las cosas para que no se me echen a perder porque en el ciclón pasado se me mojó el colchón y nadie me dio nada, y este que tengo está todo roto y lo tengo que cuidar hasta que deje de dormir en él, bueno hasta que me muera. EL CDR (Comité de Defensa de la Revolución), el Partido y el Delegado y otros, sólo están para ellos y no para las ancianas que estamos solas y que no les aportamos nada. Como dicen en cada lugar que ven alguna persona mayor son un estorbo. Yo sé que algún día nuestra situación tiene que mejorar y ojalá yo pueda verlo”.








 

Es una información desde La Habana, Cuba, de Lourdes Esquivel Vieyto, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

“En esta casita”



Barcelona/ Mambises en A/ Yamilé Hernández Pozo, CI 76102703011, vecina de calle 204 # 87015 entre 403 y 405, El Rancho, Santiago de las Vegas, municipio Boyeros, La Habana, Cuba, denuncia:
“En esta casita, para llamarla de alguna forma, vivo con mis dos hijos. Esto se moja todo porque el techo es de madera y cartón y está en mal estado, cuando llueve entra toda el agua y se llena toda la casa. El piso es de arena y cemento en muy mal estado, no tenemos ni cama y estas son inventadas, es lo que tenemos para dormir. Aquí tengo el cuartico, la sala que tengo, la camita, el baño y la cocina, todo es estrecho y a esto se suman las malas condiciones. Mis hijos están flaquitos, hay veces que nos acostamos sin comer. Esta situación la sabe el gobierno, pero nada, por aquí ni vienen, y yo he ido a todos los lados, he pedido aunque sea un rollo de cartón para no mojarnos, pero la respuesta es siempre que no se puede. El agua potable viene cada 2 ó 3 días y yo no tengo nada para almacenar un poco, estamos pasando tremendo trabajo, aquí a nadie le importa. Eso de igualdad, no sé para quién, si todos viviéramos con estas condiciones habría hambre para todos”.


















Es una información desde La Habana, Cuba, de José Díaz Silva, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Precarias condiciones de vivienda con familiares con retraso mental



Foto: baño de la vivienda.

Barcelona/ Mambises en A/ Damary Borrero Martínez, CI 76031902973, vecina de calle 204 # 79 entre 1ra y Final, Jalisco, Santiago de las Vegas, municipio Boyeros, La Habana, Cuba, denuncia:
“Soy madre de dos niños, Oscar Antonio Blocal Borrero de 13 años, enfermo con retraso mental, y la niña Marlin Lismay Blocal Borrero de seis años. Aquí también vive mi hermano Inocencio Borrero Martínez, que también tiene retraso mental. Tiene 30 años, y también cuido de él. Con todo este problema vivo aquí y a esto se suma estas condiciones de vida, porque esta casa se moja toda la madera, es muy vieja, y a nosotros no nos dan ningún material para arreglar el piso que es de arena y cemento en mal estado. El agua cuando llueve me entra por dentro de la casa hasta el patio, por esto se llenó la fosa y se derrumbó el baño, que en estos momentos no tengo ninguno. Esta casa nos cae arriba y a nadie le importa cómo vivimos miserablemente, esa es la verdad, y sin esperanza de mejorar. Nací aquí, y cada día que pasa esto se pone peor, y a esto se suma que todo está carísimo, y cuando se inunda los niños se ponen nerviosos. Nos han dicho que van a dar casas pero hasta ahora nada, así llevo años esperando que pase un milagro y todo esto cambie. El agua de tomar viene cada tres días, pero cómo almacenarla, no tengo tanque, así que imagínate esto, todo es miseria y pobreza”.








Es una información desde La Habana, Cuba, de José Díaz Silva, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Bebé no deseado


Barcelona/ Mambises en A/ Dairon Tablada Garrido, de 22 años de edad y con CI 89031121143, vecino de calle 361 # 16649 interior, entre 166 y 184, municipio Boyeros, La Habana, Cuba, denuncia:
“Vivo con mi esposa Dianay Ávila Cordero, está embarazada, tiene 5 meses, está ingresada en el Hospital materno de aquí de Mulgoba, porque está baja de peso y tiene infección en los riñones. La situación en la que vivimos es malísima, esto se moja hasta el piso, cuando llueve es mejor no estar aquí, el agua potable entra cuando le da la gana y la corriente igual, en este tiempo de lluvia la humedad se mantiene dentro de la casa, mi esposa está enferma y mi familia tiene la misma situación. Somos cubanos pobres que tenemos que batirnos como podamos, el gobierno nunca se ha ocupado de nuestra situación, esto a ellos no les importa, y hablar con ellos es por gusto porque resolver no nos van a resolver nada, la vida de nosotros los cubanos es de perros, o cosas del destino, vamos a decir así”.







Una información desde La Habana, Cuba, de Lourdes Esquivel Vieyto, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Familias Cubanas Viven Sumidas en el DESAMPARO


Barcelona/ Mambises en A/ Roberto de Jesús Reyes Hernández, CI-71061611063, calle 204 No 360002 e/ 397 y 399, El Rancho, Santiago de las Vegas, La Habana, Cuba, denuncia el desamparo que sufre su familia:
“Vivo aquí desde que nací, con mi mamá de 70 años, una sobrina y 2 hermanos, el piso es de arena y de cemento en muy mal estado, el baño está tupido y lo tenemos clausurado. Cuando llueve todo se nos empapa, el agua entra a la casa y nos llega hasta las rodillas, el techo está todo roto, hemos recurrido a todos los organismos del estado y no nos ayudan por ser este un barrio insalubre, no tenemos dinero para nada, ni para comer, y menos para reparar la casa. Tengo un hermano enfermo mental y mi madre en estos momentos padece de neumonía crónica. Todos aquí estamos bajos de peso, pues el Estado no nos ayuda. Ahora en estos momentos mi mamá me dice que tiene hambre, me siento impotente de no poder hacer nada ya que mi trabajo no da para tanto. El agua de lluvia es beneficiosa y es fuente de vida, pero para nosotros es fuente de desgracia, y la que a veces entra para beber, es cada cuatro días, la electricidad nos agobia, no la podemos pagar, no tenemos casi nada y nos cobran 100 pesos moneda nacional, porque todos los cables están pelados y hacen contacto, y así se gasta más”.





















Roberto de Jesús tiene dos televisores, uno sirve y el otro no.

Es un reporte desde La Habana, Cuba, de José Díaz Silva, de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

martes, 26 de octubre de 2010

Situación difícil y sin poder hablar


Barcelona/ Mambí en A/ “Yo, Marlenis Taylon Rodríguez, con CI67000619393 con 3 hijos: Michel, Arnolys y Zuramis, vecina de calle 204 No.860012 entre 403 y 405, El Rancho, Santiago de las Vegas, denuncio al mundo las malas condiciones en que vivo con mis hijos, ya que mi casa se moja toda, el piso es de arena y cemento.”

“Vivo de la cuota normada que tenemos en la bodega que es una miseria, mi esposo en estos momentos está preso, por un supuesto desacato. El trabajo que hago es la costura, con la cual mantengo a mis hijos.”

“Tengo 12 grado y no puedo trabajar, porque si trabajo en el Estado mi situación se me haría más mala y lo que ganaría no me alcanzaría ni para comprarle un par de zapatos a mis hijos, me daría solo el sueldo para unos días de comida y entonces de qué vivirían mis hijos y yo el resto del mes.”

“Estas son situaciones difíciles para nosotros los cubanos y sin poder hablar.”

Es un reporte desde La Habana, Cuba, de José Díaz Silva, comunicador comunitario.

jueves, 20 de agosto de 2009

Cuna y colchón por asignación, pueden llegar en edad de adolescencia


Sucesos narrados por la comunicadora comunitaria Georgina Noa Montes


 

María Cristina Nicado Alfonso reside en Guasimal #17 e/ Cervantes y Estrella, Calleja, Párraga, en el municipio de Arroyo Naranjo. Esta señora convive con su mamá de 87 años, sus hijos Léster (de 30 años) y Mabel (28) y los 3 hijos de ella de 9, 6 años y 3 meses.

El estado del domicilio cuando sucedió la llamada Tormenta del Siglo, empeoró y han estado haciendo gestiones con distintas instituciones, pero no han sido fructíferas. A finales de 2008, Mabel, en estado de gestación, se personó ante Doris, (directora del Departamento Municipal de Tránsito de Viviendas) lugar donde otorgan los albergues, la misma le informó que no había capacidad.

A inicios de este año se entrevistó con Mayito, vice-presidente del Consejo del Poder Popular del municipio, quien le comunicó que su caso estaba en un listado para analizar.

"Mi niña nació el 18 de mayo del presente año -dice Mabel- y el día 20 se personaron en mi casa Armando Riverón vice-presidente de Construcción de la Circunscripción, Nicolás Cruz presidente del Consejo de Calleja y el director de la Unidad Municipal Inversionista de la Vivienda (UMIV), nombrado Flores, quien le indicó a mi mamá que cuando me dieran el alta fuera a verlo, que se me iba a conceder materiales de construcción. El día 24, Armando Riverón me comunicó que se me había asignado una cuna y un colchón por bienestar social; debido a las malas condiciones de mi casa, mi situación económica y que la niña es asmática. Debía ir a la UMIV a ver a Flores. Fui a verlo el día 26, y me dijo que el papel para recoger la cuna y el colchón tenía que dármelo Nicolás Cruz, y le pidió a Amauri y Luisito que vinieran a hacerme el Dictamen Técnico de la vivienda y que los trabajadores sociales valoraran la situación. Pero todavía estoy esperando a ver quien de tantos me va a resolver éste problema."

"Cada vez que voy a buscar a Nicolás a su casa para que me entregue el papel del colchón y la cuna y me de una respuesta del caso, nunca está, y si lo veo en alguna ocasión por la calle me evade y dice que está apurado", concluyó Mabel.

















 

Ciudad de La Habana, 19 de agosto de 2009.

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