Mostrando entradas con la etiqueta transporte público. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta transporte público. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de abril de 2017

Cubanos opinan sobre el transporte público en #Cuba #UNPACU



Para reprimir al pueblo sí hay carros, combustible y todo el dinero que haga falta:

lunes, 18 de junio de 2012

Correo cerrado - Incomunicados



Barcelona/ Mambises en A/ Jesús Fernández Mugeda, vecino de calle 3ª # 18916 e/ F y G Reparto Luyanó Moderno, San Miguel del Padrón, La Habana, Cuba, denuncia:

“Esta Oficina de Correo donde nos encontramos sita en 3ª esquina a F, en el Reparto Luyanó Moderno, está cerrada por reparación y afecta a todos los vecinos, pues la más cercana se encuentra en Calzada de San Miguel del Padrón, entre 10 y 14 kilómetros de distancia, recorrido que la mayoría de la población tiene que hacer andando para disponer de sus servicios: sellos, cobro de pensiones de jubilados, etc.”

“Entre otras cosas también el paradero de San miguel del Padrón fue cerrado hace años, y ahí teníamos las rutas de ómnibus 10, la 12 y la 11 que hacían recorrido hasta el Vedado, el centro de La Habana y el Cerro. En su lugar han situado el servicio del A 1 que es un ómnibus que solamente llega hasta la Virgen del Camino. Eso afecta gravemente a la población, ya que en este municipio de San Miguel del Padrón viven alrededor de doscientas mil personas. Por la Calzada de San Miguel del Padrón el transporte ha desaparecido, siendo afectados entre 70 y 80 mil personas que residen en la zona”.





Informó desde La Habana, Cuba, Yazmani Nicles Abad, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

jueves, 11 de agosto de 2011

Transporte público en Cuba Sí pero No


Barcelona/ Mambí en A/ A pesar de que el gobierno de Cuba informa continuamente de la mejora del transporte y sus servicios, la realidad los contradice, los desmiente, los descubre, según muestran las fotos tomadas en La Habana.
Es cierto que ya no vamos en “rastras” (camiones grandes adaptados como autobús, apodados “camellos”), ahora son ómnibus con mejor confort pero muy calurosos, son insuficientes e irregulares, cada día llego tarde a mi centro laboral por la inestabilidad del horario de la ruta P-10, manifestó Francisco Díaz, un señor de unos 50 años de edad.
Es un dolor de cabeza salir a algún lugar entre lo infernal que está el transporte y el calor que es agobiante. Para ir a trabajar me he pasado hasta 45 minutos esperando la ruta 22, dejaba saber una señora de unos 28 años de edad quien ejerce como doctora en un médico de la familia en el Vedado (barrio céntrico de La Habana), que pidió no publicaran su nombre ya que podía perder su trabajo cuando se enteró que yo ejercía como periodista independiente.
En los paraderos de ómnibus se puede apreciar la gran cantidad que se encuentran averiados por no recibir el mantenimiento programado y adecuado, otros por falta de piezas de repuesto. Faltan neumáticos, filtros y otros accesorios, informó un jefe de taller.
La interrogante que se plantean los cubanos es si el gobierno es el dueño de todo en la isla: fábricas, empresas, exportaciones e importaciones, cobra por los beneficios de las empresas extranjeras en Cuba, almacenes, cómo es posible que no sea capaz ni de mantener un medio de transporte estable, cuando en toda Cuba transitan autos y camiones particulares fabricados hasta de los años 20 dando un servicio constante en moneda nacional, y abasteciéndose de los recursos del estado.




Fotos e información enviadas desde La Habana, Cuba, por Julio Beltrán Iglesias.

viernes, 4 de marzo de 2011

Aumenta la crisis del transporte urbano


Por Aimée Cabrera.
El transporte urbano no logra garantizar el traslado de la población de un municipio a otro. No solo se ven afectados los que tienen que llegar a tiempo a sus centros laborales o escuelas, sino los que prescinden de un vehículo para realizar gestiones personales.
Los horarios comprendidos entre las 7 y las 8 de la mañana, o las 3 y las 5 de la tarde son caóticos. Las paradas de ómnibus muestran el desespero de las personas que no logran llegar a tiempo a su destino.
Los ómnibus articulados son dobles y ocupan mucho espacio por lo que paran fuera de parada. Ancianos, o padres con niños pequeños tienen que dejar ir al transporte que demora más de media hora en volver a pasar. No existe el inspector que controle a los choferes, por lo que todo es un caos.
La empresa Transmetro cuyos ómnibus transportan a algunos trabajadores capitalinos no da abasto cuando en algunos horarios ayuda con sus itinerarios a descongestionar las paradas. El precio de este servicio es de 1 peso y se sale del presupuesto de quienes abonan cuarenta centavos por su pasaje.
En la actualidad son muchos los carros que no pueden salir a dar sus viajes por falta de piezas de repuesto o del petróleo que los mueve. Para estas deficiencias no hay una explicación alentadora por parte de los dirigentes del sector del transporte en la capital.
A decir de la población cansada de tanto maltrato público, a esos funcionarios poco les importa todas estas inconveniencias, pues tienen autos asignados por su entidad, los cuales pueden usar a toda hora con la mayor impunidad.

sábado, 30 de octubre de 2010

Deterioro evidente


Por Aimée Cabrera.

El cónclave del sector del transporte celebrado en fecha reciente, dejó demostrado que el ministerio del ramo jamás va a poder resolver lo esencial en cuanto a la transportación que necesita el pueblo a diario.

Entre las tantas faltas y las promesas que nunca son echas realidad, aparecen entonces las medidas absurdas como sucede con el superexpreso que ayuda como refuerzo al rutero de Alamar P-11 en el horario comprendido entre 2 y 30 a 5 y 30 de la tarde.

Estos super-expresos provienen del paradero del Cotorro y hacen el viaje desde la parada de Calle G y 27 en el Vedado, hasta MICROX en Alamar. Lo inconcebible de esta ayuda es que una vez que dejan a los pasajeros casi al final del recorrido en Alamar, enfilan a coger Vía Blanca pero vacíos, y así hacen el recorrido hasta llegar de nuevo al Vedado.

En este horario de gran demanda en que muchas personas esperan el P11 en su primera parada, ven pasar a los super-expresos cuyos choferes no están autorizados para recoger pasajeros, como sucedió en la tarde del jueves 14 de octubre, en que la lluvia torrencial que trajo el ciclón Paula, paralizó el transporte en esta céntrica zona del municipio Habana del Este.

Esa tarde no había ningún transporte para viajar al centro de la capital. En su horario habitual la gente vio como de costumbre a los ruteros de color rojo que impasibles, se negaron a recoger pasaje a pesar de la intensa lluvia. Nadie entiende como es posible que se autorice una situación como la descrita.

Nadie entiende cómo fue posible que ese día no se hubieran suspendido las actividades laborales y escolares. La indolencia y la falta de responsabilidad de quienes no tomaron las medidas preventivas pertinentes propiciaron que cientos de trabajadores y estudiantes, incluyendo niños, estuvieran en las calles inundadas una vez que comenzó a llover y apenas pasaban autobuses.

En Cuba, es bueno recordar que para sus ciudadanos es casi imposible conseguir un medio de transportación y comprarlo para aliviarse de la tragedia que constituye llegar a una parada de ómnibus, donde son recibidos por otros tantos que no saben cuánto demorarán o si llegaran a tiempo.

Pensar en comprar un automóvil es quimérico, lo mismo sucede con las motos y hasta con las bicicletas. Lo más difícil, en caso de ser afortunado, suele ser el mantenimiento y las piezas de repuesto, sin contar lo que cuesta cada arreglo y la posibilidad de perder el vehículo, pues hay quienes viven del robo de los mismos.

Los carros de alquiler particulares conocidos como “almendrones” no son suficientes, y para la mayoría de la población resultan caros, pues cobran entre $10.00 o $20.00. Estos precios, aunque sean en la moneda nacional, son altos para cualquier trabajador que gane entre 300 o 400 pesos al mes (unos veinte dólares).

La variante de los taxibuses al precio de un peso, apenas ayuda al transporte urbano en los horarios de más congestión. Existen varios de ellos que pudieran resolver la transportación, pero no pasan con frecuencia.

Es común observar como no todas las personas los toman “porque la vida está muy cara, hasta los cuarenta centavos ya son demasiado”- dice una oficinista que en una parada de la Calle 23 en el Vedado, no ve cómo llegar a su centro de trabajo en el municipio Playa.

Como atrapados en un callejón sin salida parecen estar quienes desesperados esperan en las paradas de ómnibus urbanos de cualquier punto capitalino. Los más jóvenes se paran por las esquinas para salir corriendo hacia donde pare el vehículo, si es que para, y estas carreras a veces son peligrosas, pues se hacen en medio de calles congestionadas por el tráfico.

Nadie en el sector del transporte, ni su ministro, ni sus dirigentes administrativos o sindicales, tienen respuestas alentadoras en las que se puedan constatar que habrá una mejora considerable en cuanto al transporte urbano, porque hablar del ferrocarril, de los ómnibus interprovinciales, el ferry de Isla de la Juventud, o el avión, ni hablar!

Como todo en la Cuba de hoy, no existe una respuesta objetiva, cuando más, se le echa la culpa al bloqueo económico y al gobierno de los EE UU con frases manidas que han sido repetidas para encubrir el mal trabajo y la falta de conciencia, ajenas a garantizar el bienestar de la población.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Sobran las preguntas y faltan las respuestas


Por el comunicador comunitario Armando Rodríguez Lamas.

Foto: Policlínico.

“¿Qué funciona bien en Cuba?”, Yuniet Beina Hernández, vecina de la calle 120 No.11308 en el municipio de Marianao, se hizo esta pregunta al tener la necesidad de dirigirse al policlínico Carlos J. Finlay, ubicado en la Avenida 51 esquina a 124, con el objetivo de efectuarse unos análisis. Para ello tuvo que levantarse a las 5:00 am a pesar de vivir no muy distante del lugar, y cuando llegó ya había unas cuantas personas: “Pero al ir avanzando la mañana comenzó a congestionarse el lugar, que ya parecía imposible que me pudiera hacer el examen, la indisciplina de los mismos trabajadores de la salud que metían delante de todos los que desde bien temprano estábamos allí, a sus amistades o familiares, acompañado de la multitud, le daba un ambiente grotezco al Policlínico.”

“Finalmente salió una trabajadora que comunicó a viva voz que no se estaban haciendo serologías, ni creatininas; muchos de los que estábamos allí nos tuvimos que ir a otro centro de salud, para “resolver” de otra anera.”

“En verdad, un día malo lo puede tener cualquiera, pero aquí en Cuba son todos. A solo tres días de este suceso, salí de mi casa a las 4 y 10 de la tarde y me dirigí a la parada de ómnibus más cercana, que se encuentra frenta a la CUJAE (Centro Universitario José Antonio Echevarría) del propio municipio donde vivo, y la ruta P-9 estuvo sin pasar hasta las 6 y 20, o sea, dos horas y diez minutos después. Los estudiantes aglomerados en la parada no dejaban subir al ómnibus a nadie, de momento se llenó una de las guaguas y parecía como si no hubiera venido ninguna, pues la multitud continuaba allí.

“De buenas a primera vinieron 5 vehículos más, todos juntos, después de tanto tiempo sin uno, pero como para irritar más a los allí presentes, la inspectora se subía a cada uno y después de escribir en una tarjeta, conversaba un rato con el chofer, hasta que salía el auto. Hubo un momento en que parte del público no soportó más y hubo una gran indisciplina y gritería. Culpaban al gobierno de lo que sucedía y gritaron entre otras cosas: “Abajo Fidel”, dieron palmadas en las puertas de los vehículos hasta que finalmente se llenaron y se fueron”.

Y se pregunta Yuniet: “¿Hay necesidad de llegar a esto?” “Si existían los carros ¿por qué los que tienen que ver con ello no les dan salida equitativamente, sin que medie tanto tiempo entre uno y otro? ¿Para qué mandarlos todos juntos luego de dos horas? ¿Qué otra función hacen los famosos inspectores aparte de incomodar a la población?”














Foto: el autobús y la inspectora.


Bookmark and Share

jueves, 17 de diciembre de 2009

Esperando a “La Fantasma”

Suceso narrado por el comunicador comunitario Rafael Egües Velázquez.



En la parada de ómnibus que está situada en Independencia del Este entre Santa María y Aranguren, se abordan diferentes rutas de la terminal de Guanabacoa, como la 5 que rinde viaje en la Plaza de la Revolución, la 3 hasta el Parque de la Fraternidad, 29 en Regla, 195 en 23 y G, Vedado; 464 en el Anfiteatro de Guanabacoa y P-15 de la terminal de Alamar al Vedado.

María Vázquez Ávila me comunica que esta parada es la que utiliza el grueso de la población para trasladarse al trabajo, o en fin, salir del municipio. La misma no tiene techo para protegerse del sol o la lluvia y carece de asientos.

Me comenta María: "Muchas personas tienen que estar expuestas a la intensidad del calor y para rematar parados, esperando que llegue alguno de estos ómnibus y prácticamente llenos".


Según ella: Yo he presenciado muchas personas que por estas condiciones han tenido fatiga, imagínate sin desayunar y con esto. Por mi parte cuando voy al médico tengo que llevar caramelos para evitar el descenso y claro mi sombrilla para protegerme, ya que mi espera es larga, porque la ruta que generalmente utilizo es la 2, que le llaman "la fantasma", porque pasa cuando le da la gana.

Culmina diciéndome: "A nadie le importa esto, ni hay preocupación por tratar de resolver este problema que afecta toda la población, en conclusión, al pueblo".



Bookmark and Share

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Esperar desespera


Suceso narrado por el comunicador comunitario Ernesto Leonardo Soler Nieves.


 

"Uno de los grandes problemas aún sin resolver en nuestro país es el del transporte urbano, donde persisten las paradas de ómnibus abarrotadas de personas, quienes coinciden en el desagrado de este fenómeno", así plantea Elizabeth Alonso, quien alega haber estado alrededor de una hora esperando el P12 y P16, junto a su hija de cuatro años y junto a más de 50 personas, tanto en las paradas como fuera de la misma, pues muchas veces los "metrobus" se detienen antes o después de la parada. Como ejemplo de esto es la parada de la Ciudad Deportiva, ubicada en la Avenida de Boyeros, ocasionando la aglomeración de personas desesperadas ante el cansancio y la fatiga.





 

Ciudad de La Habana, 31 de agosto de 2009.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Choferes sufren la presión de un régimen inepto

Suceso narrado por el comunicador comunitario Rafael Egües Velázquez.


 

Esperando la ruta 3, que hace viaje del paradero de Guanabacoa al Parque de la Fraternidad, surge una queja en el ómnibus 5185 a las 7 y 30 am por parte del chofer, por las malas condiciones de la calle Corral Falso 68 entre Corona y Nazareno, donde hace parada esta ruta, y en el medio de esta estrecha calle hay 2 huecos con una gran profundidad, que se llenan de agua con las lluvias y cuando ponen el agua, un día sí y otro no, con los salideros existentes, apenas se ven estos baches.

Este chofer plantea que tiene que volverse mago para esquivar el tráfico y los baches. La gran preocupación del mismo es que los ómnibus son prácticamente viejos, y con apenas piezas de repuestos y si les sucede algo tiene que pagarlo como nuevo y puede ser acusado de "maltrato a la propiedad del Estado" y cumplir una privación de libertad de 3 a 5 años, según el daño que sufra el ómnibus.

Esta calle es la arteria fundamental de Guanabacoa, que atraviesa el municipio según el chofer como otros del paradero. Él plantea que ha transmitido esta queja a viales y el gobierno municipal. La respuesta es evasiva, también plantea varios accidentes ocurridos cuando llueve, ya que apenas son visibles estos huecos que por suerte no ha contado con pérdidas de vida humana, pero si materiales y heridas de otros conductores.

Expresó el chofer "es una falta de respeto con las condiciones de las calles y que esto no le importa a nadie".


 

Ciudad Habana, 24 de agosto de 2009.


 

Nota: Este comunicador del Taller 4, recién se incorpora y no tiene cámara fotográfica para mostrar los sucesos.

martes, 25 de agosto de 2009

Carencia de transporte vs heces fecales


Suceso narrado por el comunicador comunitario Alberto Reyes Morales.

La solución del traslado de pasajeros ha traído consigo un mal mayor que el problema que se pretendía remediar. El Señor Alcides Riberas Rodríguez actualmente se encuentra ubicado como responsable de una de tantas piqueras para coches de tracción animal, dentro de la ciudad de Santa Clara, provincia de Villa Clara. Dicha piquera radica en la calle Martha Abreu entre Alemán y carretera Central.

Alcides, plantea a este comunicador que ha recibido incontables quejas, pronunciadas por los vecinos de la citada piquera donde labora. Las heces fecales, la orina y el sudor de equinos crean un ambiente totalmente fétido y a su vez son transmisores de disímiles enfermedades infecciosas. También se puede observar como situación agravante de la circulación de estos coches tirado por caballos, el entorpecimiento de la capacidad de movimientos de otros vehículos automotores.

En estos tiempos, el transporte por autobús y taxis no suple ni tan siquiera un diez por ciento de las necesidades del transporte de la población. Por lo que el Gobierno Municipal autorizó un notable número de propietarios de caballos y coches a suplir dicha carencia, manifestó Alcides y continuó diciendo: "¿Cuál de los dos problemas que se plantean sería más perjudicial? La carencia de transporte o la transmisión de diferentes enfermedades y otras molestias".

Santa Clara, 24 de agosto de 2009.

jueves, 20 de agosto de 2009

Transporte continúa deteriorándose, inclusive despareciendo


Suceso narrado por la comunicadora comunitaria Niurka Caridad Ortega Cruz.



 

La señora Diana Rigo, y otras personas que tienen esta misma dirección: Calle Calixto García entre Oriente y Camagüey, Párraga, Arroyo Naranjo, informan que en esta localidad existía hace un año un paradero de ómnibus de las rutas 2, 4 y 85, el cual alega la señora antes mencionada que la dirección de transporte nunca le dio mantenimiento, en tal magnitud que lo tuvieron que cerrar y trasladar los ómnibus para el paradero de La Fortuna, aproximadamente queda a 4 ó 5 kilómetros de Párraga, con esto afectan a toda esta localidad, ahora pasa un ómnibus cada 2 horas como una variante, los vecinos tienen que caminar como un kilómetro hasta la curva de Párraga, o la misma distancia hasta la Calzada de Bejucal.




 

miércoles, 5 de agosto de 2009

Suceso narrado por la comunicadora comunitaria Niurka Caridad Ortega Cruz


La calle Soto, abarca cuatro Repartos, que son: Cuervo, García, Parajón y Trébol; éstos pertenecen al Consejo de Calabazar, además Soto es la calle de entrada principal del Zoológico Nacional.

Los vecinos de estos Repartos se quejan de lo mal que están las paradas de ómnibus, ya que no tienen techo, ni asiento para sentarse. Está entrando una sola guagua cada 2 ó 3 horas, que es la ruta 31 C del paradero de Santiago de las Vegas y llega hasta la puerta del Zoológico.

Hay personas mayores como Zoila García Morejón, vecina de calle Trébol No.15029 entre 2da. Y Lindero, Reparto Trébol, que tiene 68 años de edad. Esta señora padece de la circulación en las piernas y para poder ir al policlínico a darse las fisioterapias que son 3 veces por semana, tiene que esperar el ómnibus en la parada debajo del sol o la lluvia, sin poderse sentar. Zoila refiere que se ha quejado con la delegada y la respuesta es que no está en sus manos resolver el problema, porque a ella no le dan recursos.

Foto: Alguien puso una piedra como asiento.

Ciudad de la Habana, 3 de agosto de 2009.

miércoles, 29 de julio de 2009

Nuestra Ciudad, San Antonio de los Baños


Sucesos narrados por el comunicador comunitario Jorge Luis Morera.


 

Nuestra ciudad, San Antonio de los Baños, ubicada en la provincia de La Habana, Cuba, tiene una población de unos 45 000 habitantes, más varios miles de población flotante.

Según testimonio de la señora Mercedes González, de 66 años, vecina del reparto Aguacate, que se encontraba de compras en un mercado agropecuario del municipio, se le hace muy difícil trasladarse hasta su casa, debido a que el único medio de transporte local, son los llamados bicitaxi (triciclo de tracción humana) que ella, por sus ingresos, no puede alquilar. Dice que desde hace 20 años, no hay autobuses locales (muy necesarios por la extensión territorial del pueblo). Tampoco se disponen de taxis u otros medios en el territorio. Para una emergencia, antes se solía encontrar un transporte solidario, cosa menos probable ahora por el costo del combustible.

Mercedes comenta que un primo suyo, que vive en el reparto Acopio (alejado a cerca de 3 Kms. del hospital) tiene que ir a pie, a visitar a un familiar enfermo diariamente, caminata que lo fatiga mucho pues el mismo tiene 74 años y problemas de salud.

Ella perdió la esperanza de que ésta situación sea resuelta.



jueves, 28 de mayo de 2009

Reducen frecuencia del transporte público en el municipio especial cubano Isla de la Juventud, por déficit de combustible


La Habana, 27 de Mayo.- El servicio de transporte público en el municipio especial cubano Isla de la Juventud (conocido antiguamente por Isla de Pinos), al suroeste de La Habana, ha tenido que reducir las frecuencias de viajes diarios, debido a la falta de combustible.

La medida ha provocado el descontento popular en la población de la ínsula, estimada en más de 89 mil habitantes. Los residentes de las comunidades rurales, La Demajagua, Atanagildo Cajigal, La Victoria, Argelia Libre, La Mina de Oro, Mella Cítrico, La Reforma, Mella Vaquero, Ciro Redondo, La Isabel, y Loma del Colony, son los más perjudicados con la reducción de frecuencia del servicio de ómnibus desde Nueva Gerona, la capital municipal de Isla de la Juventud, y viceversa.

“En Isla de Pinos siempre ha existido problemas con el servicio de transporte público, la noticia de que se han reducido los viajes por falta de petróleo, no sorprendió a nadie aquí”, dijo Elena Mederos, una ama de casa de 46 años, quien reside en Atangildo Cajigal, distante a 23 Km de Nueva Gerona.

La población pinera vincula la situación imperante, a la mala administración que caracteriza al régimen comunista cubano. Según datos obtenidos por este periodista, la Unidad Básica Económica de Ómnibus Público local, redujo a 4 los viajes a la Demajagua – Atanagildo Cajigal. El Primer viaje es a las 10:00 de la mañana, el segundo a las 3:00 de la tarde, el tercero a las 8:00 de la noche, y el cuarto a las 11:40, antes de la medianoche.

La acción de reducir los viajes programados para disminuir el gasto de combustible, en respuesta a las medidas de ahorro anunciadas por La Habana, son vistas por la población de la Isla de la Juventud, con cautela, preocupación, incertidumbre y pesimismo.

Reportó desde La Habana el periodista Carlos Serpa Maceira

Nota: Para acompañar la información se adjunta una fotografía tomada por este periodista, que muestra a residentes del municipio especial Isla de la Juventud, Cuba (conocida antiguamente por Isla Pinos), en la popular parada de ómnibus conocida por el Avión, sita en calle 41 y 46, en la ciudad de Nueva Gerona, la capital municipal de la ínsula, abordando un vehículo estatal.

Buscar en archivos de Mambí en Acción