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viernes, 8 de enero de 2010

Despertando



Suceso narrado por el comunicador comunitario Guillermo del Sol.

Mi nombre es Abdiel Avilés Barrueto, resido en calle Céspedes No.17 entre Plácido y Maceo, Santa Clara, Villa Clara. Vengo a ustedes porque temo por mí y por mi familia, pues estamos pasando situaciones extrañas por llamarlas de alguna forma. Trabajo como entrenador de fútbol en el INDER (Instituto Cubano de Deportes Educación Física y Recreación).

En el año 1988, soy impactado por un vehículo de forma ocasional. Las atenciones en la recuperación fueron pésimas. En aquel tiempo trabajaba en Comunicaciones Especiales del Transporte. Hace unos años me internaron en el Hospital Ortopédico Frank País, para intervenirme quirúrgicamente la rodilla, esta intervención se realiza comúnmente con anestesia local, en mi caso se usó anestesia general. Al cabo del tiempo es que conozco que, en ocasiones muy especiales, es que se usa la anestesia general.

En el año 2008, siendo aún comisionado de fútbol, decido tomar un descanso por mi rodilla. Habiendo tenido buenos resultados en mi trabajo, fui evaluado de regular en varias ocasiones y en la última de mal, por la subdirectora del INDER, la señora Ileana Paz Romero, varias veces la persuadí, hice trabajo profiláctico con ella, no bastó, me evaluó de mal, baja del salario y represalias de otro tipo, me explicó: mis compañeros de trabajo, me escudan, me rechazan. Claro, todos conocen la situación económica existente, quieren una misión internacionalista, para resolver su problema económico, entonces se aprovechan de esto, usan el chantaje, si no haces lo que se orienta, no sales y usando estos métodos me han aislado.

En el año 2008 debía culminar mi Licenciatura en Deportes, no me pude graduar. El motivo, una prueba de español, no me dieron oportunidad de revisión.

Soy miembro de una familia muy revolucionaria, cinco tíos son miembros del Ministerio del Interior (MININT), mi madre es militante del Partido y mi padre fue Delegado del Ministerio del Azúcar en la provincia de Cienfuegos, militante del Partido Comunista de Cuba (PCC) y jefe de la misión en Nicaragua cuando Daniel Ortega perdió el poder y comenzó Violeta Chamorro, año 1991.   

En octubre de 1997, comienzo en los caminos del señor, te confieso que al principio mi familia no tomó represalias contra mí, pensaban que estaba como espía. Que te confieso eso es falso, anteriormente sí pertenecía al Ministerio del Interior, me explicó, yo cursé el Servicio Militar dentro de este órgano. Llego a los caminos del Señor de una forma desorganizada, Dios fue tratando conmigo, usando personas y me fue moldeando.

Nací debajo de la teja como se dice popularmente, para mí todo era la Revolución, hasta que comencé en la Iglesia. En aquel tiempo el pastor era Santiago Machado. En este momento me encuentro incapacitado bajo prescripción médica y casualmente ayer me encontraba internado en el hospital Gustavo Aldereguía Lima, en la provincia de Cienfuegos, en la Sala de Medicina Interna, cama 8, con la intención de efectuarme algunos estudios debido a las diversas patologías que presento, este ingreso lo resolví previa coordinación de mi padre con el compañero Hernández, anteriormente Director de Salud en la provincia de Cienfuegos y amigo del Dr. Gustavo Del Sol, el cual accedió a atenderme. Este médico me recibió de forma cordial, me comentó que sobre las 12 del día tendríamos un primer encuentro, para comenzar a prescribir los exámenes pertinentes. Pasó el día esquivándome, ya en la tarde comprendí que no deseaba prestarme asistencia médica, como ha ocurrido en otras ocasiones, y decido retirarme a mi casa. Quiero señalar que en el tiempo que pasé dentro del hospital, pude apreciar que declararon un Código Rojo en todo el Centro, los médicos estaban con el protector naso-bucal, desalojaron la sala de oftalmología, la pasaron para la sala de ortopedia. Trajeron una cantidad de mujeres embarazadas, las ubicaron en la ya mencionada sala con sospecha de ser portadoras del virus A(H1-N1). Varias veces vi llegar la ambulancia (SIUM) con más casos, los que iban colocando en esta sala. Me llamó la atención porque yo no tenía conocimiento de esto, parece que no quieren reconocer que ese virus ya está aquí.

Y así ocurre cada vez que intento ser investigado por mis patologías.

En estos días mandan a los muchachos a que me voceen, todo tipo de provocaciones, todos estos hechos y muchos más que si los narrase se haría tedioso este testimonio, son las causas que me han traído a ustedes.

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