lunes, 4 de octubre de 2010

Huelga de hambre en el Combinado del Este


Por Roberto de Jesús Guerra Pérez/ Hablemos Press.
robersm2007@gmail.com

Marta León Echeverría sostiene unas fotografías de Pablo Onel Montano y su nieto Tony, el que hace 8 años no ve.

Pablo Montano León, ingeniero en Sistemas Automatizados de Dirección y Máster en ciencias, se declaró el pasado lunes 26 de septiembre en huelga de hambre en la cárcel Combinado del Este, en La Habana, dijo su mamá, Marta León Echeverría.

Pablo Montano, de 41 años de edad, fue detenido en el 2001, “cuando vino a Cuba con su hijo para que nos conociera y las autoridades lo acusaron primeramente de falsificación de documentos”, explicó Marta León.

En una nota enviada a Hablemos Press, Montano explica que las autoridades lo arrestaron por un cargo de falsificación de documentos. Permaneció tres meses en el Técnico de Intrusión Policial del Ministerio del Interior, conocido por 100 y Aldabó. En noviembre del 2002 acusado por un supuesto tráfico de drogas, lo condenaron a 25 años de cárcel.

Según su madre, Pablo Montano alega que es inocente, ya que no le ocuparon droga, ni rastro de haberla consumido antes. Lo sancionaron en la causa 686 del 2004.

“…por lo que pude comprender luego, la acusación por falsificación de documentos fue solo un pretexto para impedir mi salida del país”, escribió en la nota Montano, pero como no había pruebas, entonces me acusaron de tráfico de drogas.

Montano trabajaba para una firma cubana en Rusia. Es graduado del instituto de Ingeniería Civil de Moscú en 1993. Formó una familia de la cual tiene un hijo (Tony Montano, de 11 años de edad, residente en Rusia).

En el 2003, el Tribunal Supremo declaró recurso de casación interpuesto y resultó absuelto en un nuevo juicio celebrado en el 2006.

Alega Marta León que “la familia tenía una esperanza de que lo liberaran bajo libertad condicional después de 8 años de reclamos, torturas, golpizas y el castigo de traerlo de interrogatorios en interrogatorios y de cárcel en cárcel. Pero le fue negado los beneficios por tercera vez”.

También en el combinado, el reo Marcel Galeano Montefú, inició una huelga de hambre por haber agotado todos los recursos legales. Fue condenado en el 1990 cuando tenía 16 años de edad a 8 años de prisión por robo de alimentos. Desde entonces está preso.

“Cumplió la sanción y no le conceden la libertad por evadirse en tres ocasiones de diferentes prisiones”, informó su esposa Marisol.

El estado de los dos huelguistas aun no es grave, confirmaron los prisioneros políticos Ángel Moya Acosta y Lázaro Alejandro García Farah. Pero advirtieron estar al tanto.

Vigencia del "10 de Octubre"


Por Lcdo. Sergio Ramos

El 10 de Octubre de 1868 en el Ingenio La Demajagüa, Carlos Manuel de Céspedes junto a un puñado de cubanos, liberó a sus esclavos y declaró la independencia de Cuba, alzándose en armas contra la feroz tiranía de España. Luego se dirigió al poblado de Yara y tuvo su primer combate con las tropas españolas en lo que se conoce como El Grito de Yara. Había comenzado la llamada Guerra de los Diez Años. Las luchas por la independencia duraron treinta años. La independencia se logró 34 años después tras tres guerras contra España.

Pero la historia de Cuba post independencia ha sido accidentada. Los cubanos han tenido que padecer alzamientos, intervenciones foráneas, las dictaduras de los generales Gerardo Machado y Fulgencio Batista. Cortos fueron los momentos de democracia durante la defectuosa época republicana. Y ahora, la patria sufre cinco décadas de feroz dictadura totalitaria.

Después de 142 años de aquel levantamiento, el pueblo de Cuba sigue su saga por la libertad y la democracia.

Es interesante saber que aquella Declaración de Independencia contiene párrafos que interpolados al día de hoy tienen una vigencia total, como si aquel pronunciamiento nos lo dijeran a los cubanos de hoy:

“Nadie ignora que… gobierna la isla de Cuba con brazo de hierro ensangrentado; no sólo no le deja seguridad en sus propiedades, arrogándose la facultad de imponerle tributos y contribuciones a su antojo, sino teniéndola privada de toda libertad política, civil y religiosa; sus desgraciados hijos se ven expulsados de su suelo a remotos climas o ejecutados sin forma de proceso, por comisiones militares establecidas en plena paz, con mengua del poder civil. La tiene privada del derecho de reunión, como no sea bajo la presidencia del jefe militar; no puede pedir remedio a sus males sin que se le trate como rebelde, no se le concede otro recurso que callar y obedecer…”

En otro párrafo dice: “Así pues, los cubanos no pueden hablar, no pueden escribir, no pueden ni siquiera pensar y recibir con agasajos a sus hermanos que de otros pueblos le envían”… Y entonces sentencia: “Cuando un pueblo llega al extremo de degradación y miseria en que nosotros nos vemos, nadie puede reprobarle que eche manos a… para salir de un estado tan lleno de oprobio.”

La declaración fija los puntos que hoy día, todavía el pueblo cubano, clama frente a la dictadura: "Nosotros consagramos los venerables principios: Nosotros creemos que todos los hombres son iguales, amamos la tolerancia, el orden y la justicia en todas las materias; respetamos las vidas y propiedades de todos los ciudadanos pacíficos”… “admiramos el sufragio universal que asegura la soberanía del pueblo”…
“En general demandamos la religiosa observancia de los derechos imprescriptibles del hombre, constituyéndonos en nación independiente…”

¿Acaso, lo que en el ayer fue una justa demanda y una necesaria e inevitable rebeldía contra la opresión, no lo sigue siendo hoy ante la tétrica realidad cubana?

Entonces, ¿Qué esperamos? Nos toca hoy levantarnos al unísono como pueblo y dar, con distinto estilo, curso y circunstancias, pero con las mismas poderosas razones e ideales del ayer glorioso de los padres de la patria, un nuevo Grito de Yara, un nuevo ¡¡VIVA CUBA LIBRE!!

Clamor de una madre cubana

Transcripción literal: José Alberto Álvarez Bravo

Yo, Mariana Santiesteban López, madre de Juan Carlos Oquendo Santiesteban, hago una denuncia pública por el mundo entero por la injusticia que se está cometiendo con mi hijo: lleva 1 mes y medio preso por la causa 45 del 2008 en la cárcel de Ciego de Ávila.

El fue trasladado hasta allá por petición de él mismo para que se aclarara el hecho que ya nos decían que en cuanto él llegara ese problema se iba a resolver, que al otro día lo presentaban en el tribunal y enseguida lo soltaban, pero en resumen nunca lo presentaron y no se ha hecho nada. A él se le perdió el carnet de identidad y según cuentan en Ciego de Ávila celebraron un juicio con su carnet a otra persona y lo condenaron; como no se le tomaron huellas no hay como comprobar de que no fue mi hijo.

He ido y escrito a cuantos lugares me han dicho, a la Plaza de la Revolución, Atención a la Ciudadanía, Fiscalía Provincial en La Habana, Fiscalía Provincial en Ciego de Ávila, 15 y K, Tribunal Provincial y Municipal de Ciego de A, a la policía en Ciego de A, al Bufete Colectivo de Ciego pero todavía no me han dado respuesta y él sigue cumpliendo y el culpable no.

La condena es de 6 meses sin internamiento que fue revocada por su causa 77/2007, él ya la cumplió y debía de salir el 11 de agosto. Solamente pedimos que busquen, revisen, y se haga la investigación que deben de hacer; aquí hay medios para llegar a la verdad. Él para esa fecha estaba con su actual esposa que estaba pariendo a su primer hijo; ellos lo necesitan al igual que su bebe más pequeño que apenas conoce y tiene 2 meses. Solamente pido justicia y que se cumpla la legalidad socialista ya que él está preso injustamente por una causa que no ha cometido.

Notas del transcriptor:
Ciego de Ávila, provincia de la región centro oriental de Cuba.
Plaza de la Revolución, sede de la Dirección Central del Estado cubano.

Atención a la Ciudadanía, Departamento del Ministerio del Interior que funge como sucedáneo del Defensor del Pueblo, pero que en la práctica solo defiende los intereses de la camarilla gobernante.

15 y K, confluencia de estas dos calles del Vedado habanero, donde radica la Dirección de Establecimientos Penitenciarios del Ministerio del Interior.
Bufetes Colectivos, gremios de abogados defensores de los intereses del gobierno de Cuba.

Fiesta por los CDR sin cederistas


Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press

Fotografía en el Barrio Obrero, San Miguel del Padrón, un vecino elabora caldo para la fiesta oficial de los C.D.R; supuestamente todos los vecinos deberían festejar junto a la olla. Foto: Jaime Leygonier.

El pueblo habanero se negó pasivamente a celebrar la fiesta oficial del 28 de septiembre por el aniversario 50 de los Comités de Defensa de la Revolución. Hubo escasos festejos: música grabada alta y una docena de asistentes, la mayoría niños, y casi en ningún hogar colgaron la bandera.

La apatía a las celebraciones oficiales evidente desde hace años, fue superlativa en esta fecha en que antes toda la ciudad celebraba el 27 cuadra por cuadra, con fiestas de vísperas. Las calles permanecieron oscuras y silenciosas y fiestas de pocas personas constituyeron la excepción.

Los Comités de Defensa de la Revolución (C.D.R.) son organizaciones de vecinos por cuadra o edificio con fines de espionaje de cada ciudadano. El propio Fidel Castro en pasaje de su discurso de fundación, cuya grabación repitieron en el acto oficial que presidió este 28 los definió:

"…/un sistema de vigilancia colectiva revolucionaria y que todo el mundo sepa quien vive en la manzana y que hace el que vive en la manzana, y qué relaciones tuvo con la tiranía y a que se dedica, con quién se junta, en qué actividades anda; porque si creen que van a poder enfrentarse con el pueblo tremendo chasco se van a llevar/...

Adolf Hitler, estableció en Alemania una organización NAZI de vecinos con idénticos fines de vigilancia y que efectuaba una comida común con un caldo, inspirada de los ágapes de aquella sociedad comunista que fueron los antiguos espartanos.

En Cuba fue popular esta fiesta de vecinos ajena a la seriedad NAZI, los cubanos gustan de bailar y bromear. Pero ahora sólo reunió niños curiosos y media docena de vecinos en torno a una olla en la calle donde sin leña, en hoguera de tablas desechadas, cuecen un caldo para el cual el Gobierno donó una cabeza de puerco.

Es frecuente que los vecinos y hasta su propia familia, se desentiendan y dejen cocinando sólo al vecino que por su cargo en el C.D.R. tiene que preparar "la fiesta" de esa cuadra.

En los pasados años pese a la apatía por los festejos, la prensa continuó mostrando escenas de inmensas fiestas de calle, pero este 27 la T.V. no mostró ninguna, y el 28 el diario Granma fue el primero en 50 años sin fotos probatorias de "la alegría de la familia cederista".

El 28 el noticiero de televisión transmitió imágenes de una fiesta en La Ceiba.

Según un opositor: "Hace años había grandes festejos, fue una fiesta popular, salvo en cuadras con disgustos entre vecinos, hoy como regla general sólo asisten los más pobres e ignorantes, la mayoría de raza negra, a beber un poco de aguardiente malo y que les echen en un jarro el caldo, tienen hambre y allí consiguen comer un pedacito de dulce gratis, recogen lo que les dan y no se quedan a festejar, regresan a sus casas a ver televisión sorbiendo el caldo".

Los C.D.R pasan de la decrepitud a la muerte, fueron y aún son un poderosísimo medio de control de la sociedad por el Estado, destruyeron la privacidad, presionaron a "las masas" con "vigilancia" y sus cartas de "el compañero cumple las tareas revolucionarias que le asignan" imprescindibles para obtener plazas de empleo y de estudio.

Fraternizar en torno a una olla común les daba otro color.

Hoy, sin creyentes en "la Revolución", los C.D.R. quedan bajo la dirección de militares y comunistas "de oficio" que no pueden excusarse de dirigirlos y de vendedores de la bolsa negra, listeros de la bolita (la ilegal lotería) que prefieren dirigir ellos los informes a la policía a que otros informen sobre ellos.

Antes, casi todos los vecinos adornaban sus ventanas o balcones con la bandera cubana o la roja, estos 27 y 28 de septiembre igual que el pasado 26 de julio, casi nadie colocó banderas, ni siquiera los más vinculados al Gobierno.

En algunas cuadras tendieron un cable de una acera a otra con una bandera cubana, dejándola de noche y bajo la lluvia, lo cual prohíbe el ceremonial de respeto con que debe tratarse la bandera nacional, y que se hizo habitual ignorar bajo Fidel Castro.

Vi pocas, pero comparativamente más, banderas en Centro Habana y casi ninguna en San Miguel del Padrón, Luyanó y Santos Suarez. El anuncio televisivo para el acto oficial del 28 mostró ondeando una bandera roja de los C.D.R. desteñida de vieja.

En Santos Suarez no colocaron banderas en Rabí # 706, casa del coronel retirado Francisco Bartelemei, jefe de una red de delatores del barrio, ni en la "choza" de un millón de dólares que se construyó a expensas del Gobierno el fiscal militar González.

Peña y ni siquiera…en la Casa de la Asociación de Combatientes de la Revolución.

Signos de tiempos que Fidel Castro, acertando por error, calificó de "noche eterna": En Cuba no están para fiestas ni los más comprometidos con el Régimen y la baja del barómetro "revolucionario" anuncia, tras la calma chicha, tormenta.

Escuela cubana comenzó el curso derrumbándose


Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press

Escuela que se derrumba en la Calzada de Luyanó, esquina a Luco. Foto: Jaime Leygonier.

Pese al desplome de un techo durante las vacaciones de verano y al peligro de derrumbe para varias aulas, la escuela primaria habanera Eliseo Camaño comenzó el curso en septiembre, pero pronto las autoridades educacionales tuvieron que reubicar en otras escuelas a los alumnos de 4°, 5° y 6° grados, según informan padres.

La escuela ocupa un caserón del siglo XIX, que según vecinos fue convento.

Continúan allí sus clases los niños de los primeros grados hasta 3° en área declarada como no peligrosa, y se rumorea que las autoridades educacionales que año tras año declaraban al viejo caserón como "listo" para comenzar el curso culparán de todo a la directora.

Hace décadas que los edificios escolares -y los hospitales- acumulan problemas constructivos, de plomería, carpintería y muebles, ya que sus reparaciones son aplazadas o cosméticas.

Pero el Ministerio de Educación presiona a los directores de escuela y de municipios de Educación para que declaren sus escuelas listas para el nuevo curso y siempre la prensa anuncia que "todas las condiciones están creadas para un nuevo curso escolar mejor que el anterior".

Descontento por rebaja de salarios


Barcelona/ Mambí en A/ Santiago es un hombre querido por sus coterráneos de la Plazoleta del Mercado en la Cuevita, San Miguel del Padrón, Ciudad Habana, por ser justo y recto. Trabaja hace más de veinte años en la Campaña de Higiene y Epidemiología (lucha anti mosquito). Tiene la presión arterial muy alta por los problemas de la rebaja del salario que el Estado está llevando a cabo. Expresa que de 450 pesos le rebajarán el salario a 280 pesos.

“Me siento humillado ante tal abuso, pues tengo que caminar mucho por diferentes localidades para realizar el trabajo. Atiendo zonas del Barrio Obrero y la del Policlínico Bernardo Posse, entre otras, y pienso quejarme a las autoridades del gobierno por esto.”

Es un reporte desde La Habana, Cuba, de Reynaldo Echavarría Ávila.

Despedido por no ser comunista


Barcelona/ Mambí en A/ Lázaro Cazales Ávila, residente en calle G # 14606 entre Caraballo y Bulevar, San Francisco de Paula, Ciudad de La Habana, se queja de que en marzo del 2008 le cerraron el contrato de trabajo que tenía en el Paradero de Ómnibus de Alberro, donde trabajaba como inspector de ómnibus en la cabecera del P-2 en el Vedado.

Expresa Lázaro: “El pretexto utilizado por la Administración fue que recibía cinco pesos de pasajeros que esperaban montar para que se les asegurara un asiento para viajar en el ómnibus pues las colas eran enormes y las personas querían irse lo más rápido posible, pero eso yo no lo hacía.”

“Sucede que yo le caía mal al jefe del Paradero, llamado Silvestre Alfonso y que solamente dejaba en ese puesto a sus compinches que son fundamentalmente funcionarios del sistema gubernamental. Al no pertenecer ni a la Unión de Jóvenes Comunistas ni al Partido Comunista me expulsaron sin tener apelación.”

Es un reporte desde La Habana, Cuba, de Reynaldo Echavarría Ávila.

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